(BUENOS AIRES).- “Ya da gusto ver al equipo del Vasco. Mereció ganar y no lo hizo, es cierto, pero ilusiona, promete porque juega bien y recuperó nuestra identidad”, escribió Antonio Serpa en su columna del viernes, tras el empate 1-1 de Boca ante Vélez por el Torneo Clausura 2026.
“No hay manera de no ilusionarse con este Boca. ¿Cómo no hacerlo si por primera vez en mucho tiempo dan ganas de verlo?”, agregó. Serpa remarcó que el fútbol que ofreció el equipo en los últimos dos partidos “parecía olvidado” y que la influencia de Rodolfo Arruabarrena es contundente: “La mano del Vasco, a esta altura, no sólo se nota: es indiscutible”.
El mediocampo concentró buena parte de los elogios. “Paredes, Ascacíbar y Delgado son tres animales, tres fieras”, definió, y señaló que ningún otro equipo del fútbol argentino puede igualar esa zona. También destacó al juvenil Flores como “una aparición sensacional”. Acto seguido, describió la actitud colectiva: “Todos juegan, todos se tiran de cabeza a ayudar al otro, todos presionan. Algunos lo hacen mejor que otros, pero nadie deja de intentarlo porque hay convicciones”.
Para Serpa, la principal diferencia está en la conducción. “Es distinta la cabeza (Arruabarrena) y gracias a eso, con mayoría de jugadores idénticos, Boca juega distinto”, expresó. Y completó: “Es inexplicable, de otro modo, que Boca tenga dos marchas más, que todos se atrevan a tocar, que Paredes encuentre los socios que le faltaban”.
En ese contexto, lanzó una crítica directa a Juan Román Riquelme: “Toda una demostración de lo equivocado que está Riquelme cuando minimiza la influencia de los técnicos”. Recordó la eliminación en primera ronda de la Copa Libertadores como una “vergüenza” y contrastó aquella imagen con la actual, donde el equipo muestra otra actitud.
Sobre el duelo con Vélez, Serpa subrayó el dominio de Boca en la segunda mitad: “No es joda pasarlos por arriba como hizo Boca un buen rato del segundo tiempo”. Destacó el tercer gol consecutivo de Ascacibar —“es el 9 de Boca”, escribió— y mencionó que el travesaño le negó el triunfo tanto a él como a Delgado. También rescató el taco de Merentiel en la jugada del empate.
El periodista dedicó además un párrafo entero a la figura de Paredes, a quien describió como un futbolista de otra categoría: “Una locura, Leandro, un jugador que gracias a Dios es nuestro y tenemos la chance de disfrutar”, afirmó, tras repasar sus salvadas en la línea, los pases filosos y los pelotazos de 70 metros.
Cerró con un mensaje optimista que apuntó a consolidar el presente: “Tenía razón Riquelme cuando decía que para los neutrales Boca era entretenido. Lo bueno, lo realmente bueno, es que ahora empezó a ser entretenido para nosotros, que somos los que de verdad importamos”. Y sentenció: “Vamos por acá, Boca. Es ahora”, convencido de que las actuaciones del equipo van a transformarse en puntos en el campeonato.
