(BUENOS AIRES).- Boca afrontará el próximo partido sin Tomás Aranda, quien sufrió una fractura de peroné en la pierna derecha durante el entrenamiento matutino en el predio de Ezeiza. El futbolista, de 19 años, deberá ser operado en los próximos días y quedó afuera del duelo ante Lanús. Aranda había heredado la camiseta número 10 de Edinson Cavani con la llegada de Rodolfo Arruabarrena.
Los estudios realizados después de la práctica confirmaron la lesión y determinaron que Aranda deberá ser intervenido quirúrgicamente en los próximos días. La fractura se produjo en la zona de unión del peroné con la tibia. El diagnóstico también descartó su presencia en los compromisos inmediatos de Boca, aunque todavía no se fijó una fecha para su regreso.
Los plazos de recuperación todavía no son definitivos. El cálculo inicial ubica la baja en 120 días, mientras que otra estimación sostiene que el proceso superaría los tres meses y podría llegar a cinco. Si se cumple el escenario más extenso, Aranda podría quedar afuera hasta 2027; también se indicó que su vuelta podría darse en la pretemporada.
Aranda se había convertido en la gran figura ofensiva de Boca. El juvenil se ganó el puesto en el tramo final del ciclo de Claudio Úbeda y mantuvo la titularidad con Rodolfo Arruabarrena. Su ausencia obliga al entrenador a buscar una solución para reemplazar a un futbolista cuyas características no aparecen en otro integrante del plantel.
El reglamento y las alternativas para Boca
El reglamento de la Liga Profesional permite que un club solicite una autorización a la AFA para incorporar un jugador aun con el libro de pases cerrado. La condición prevista es que el futbolista lesionado tenga un período mínimo de recuperación de cuatro meses. La estimación de 120 días ubica a Aranda, en principio, dentro del plazo que habilitaría a Boca a presentar el pedido.
Racing ya utilizó ese mecanismo cuando fichó a Matías Pérez como reemplazo de Marco Di Cesare, quien había sufrido la misma lesión que Aranda. Unión también le pidió permiso a la AFA por la lesión de Lautaro Vargas, cuyo caso fue más grave porque sufrió una rotura de ligamentos en la rodilla izquierda. Esos antecedentes muestran que la posibilidad reglamentaria existe, aunque Boca deberá resolver si inicia el trámite.
Rodolfo Arruabarrena deberá definir si busca una incorporación o si reorganiza el equipo con los futbolistas disponibles. Alan Velasco aparece como la alternativa más directa para ocupar el lugar de Aranda, mientras que Sebastián Villa también puede ser utilizado en una función ofensiva. Kevin Zenón y Tomás Belmonte son opciones en el mediocampo, y otra fórmula contempla juntar a Leonel Flores con Sebastián Villa y Miguel Merentiel en el ataque.
Boca enfrentará a Lanús el viernes 28 de agosto de 2026, en la Bombonera, por la séptima fecha del Torneo Clausura. Aranda no estará en ese partido y el equipo llegará a ese compromiso con la baja ya confirmada de su número 10. El próximo paso para el juvenil será la operación, que se realizará en los días siguientes a la fractura.
