(BUENOS AIRES).- La dirigencia de Boca sabe que podría vender a alguna de las figuras de su plantel durante este mercado de pases y por eso sigue con atención el movimiento de dos clubes europeos. Inter de Milán y el Atlético Madrid buscan negociar con Juan Román Riquelme, aunque hasta el momento no le hicieron llegar propuestas formales. La intención del club es retener al futbolista, pero el presidente entiende que las ofertas podrían aparecer en las próximas semanas.
Juan Román Riquelme ya les marcó a los equipos que realizaron sondeos que una eventual salida dependerá de una suma determinada. El presidente de Boca considera que el interés puede transformarse en una negociación concreta durante este tramo del mercado de pases, pero todavía no recibió una propuesta oficial. La dirigencia mantiene las alarmas encendidas porque sabe que una de sus figuras puede ser vendida si aparece una oferta que cumpla con esa condición.
Tomás Aranda es el volante surgido en Boca que quedó en el centro de ese seguimiento. Inter de Milán y el Atlético Madrid lo tienen en carpeta y ya miran su situación, mientras Riquelme sabe que puede perderlo si el interés se concreta. El futbolista aparece así como una de las figuras cuya continuidad la dirigencia busca proteger, aunque no existe todavía una oferta formal por su pase.
Los clubes que siguen a Tomás Aranda
Atlético Mineiro también fue mencionado como un club que podría avanzar por Aranda. Parma, Como y Brighton aparecen entre las instituciones que lo tendrían en carpeta, aunque el seguimiento no pasó de los sondeos. Hasta ahora, ninguno de esos equipos presentó una oferta formal, por lo que la situación no derivó en una negociación confirmada.
La cláusula de rescisión de Tomás Aranda está fijada en 20 millones de dólares. Boca estableció ese monto para blindar al volante ante el creciente interés de clubes europeos y cuenta con una referencia concreta para cualquier avance. Riquelme, además, les dejó claro a los equipos que sondearon al jugador que solo se iría por una suma determinada, en línea con la postura de la dirigencia de intentar retenerlo.
El contrato de Tomás Aranda con Boca vence el 31 de diciembre de 2029. El volante firmó su primer vínculo profesional con el club en 2025, por lo que la institución todavía tiene un acuerdo vigente por varios años. Con ese vínculo, la dirigencia sostiene su intención de retenerlo mientras espera que el interés de Inter de Milán y el Atlético Madrid se traduzca, o no, en una propuesta.
La llegada de una oferta formal será el próximo paso de la operación. Riquelme no recibió ninguna de Inter de Milán ni del Atlético Madrid por Aranda y entiende que podrían presentarse a partir de las próximas semanas. Mientras tanto, Boca mantiene al jugador bajo contrato hasta el 31 de diciembre de 2029 y la cláusula de 20 millones de dólares como el parámetro establecido para una eventual salida.
