(BUENOS AIRES).- La Liga Profesional confirmó este martes que Boca recibirá a Vélez el sábado 8 de agosto en el estadio Tomás Adolfo Ducó, de Huracán, por la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026. El Xeneize volverá a ser local fuera de La Bombonera por el mal estado del césped, que no logró recuperarse tras los trabajos de resembrado durante el receso.
El encuentro, que comenzará a las 19.15, tendrá a Yael Falcón Pérez como árbitro principal y a Jorge Baliño a cargo del VAR. Será el segundo partido consecutivo que el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena dispute en Parque Patricios: este miércoles 5 de agosto ya recibirá a Estudiantes de La Plata en el mismo escenario, por la tercera jornada del campeonato.
La dirigencia decidió mudar la localía porque la zona del campo de juego cercana a los palcos evidenció un deterioro notable en el debut del semestre ante O’Higgins, por la Copa Sudamericana. Los trabajos de resembrado y el uso de iluminación artificial durante el receso no alcanzaron para que el terreno llegara en condiciones, demorados además por el mal clima. Al postergar el regreso al estadio Alberto J. Armando, el club gana días de recuperación con la mira puesta en los octavos de final de la Sudamericana, donde enfrentará a Recoleta el martes 11 de agosto a las 19, todavía sin sede confirmada.
El antecedente del exilio forzado
No es la primera vez que La Bombonera obliga al equipo a una mudanza prolongada. Entre agosto de 1983 y julio de 1985, el club atravesó el episodio más incierto de su historia como local: disputó 36 de los 39 partidos que le correspondían fuera de Brandsen 805, deambulando por siete estadios diferentes, entre ellos Vélez (12 veces), River (7) y Huracán (6).
El éxodo comenzó por un castigo disciplinario de la AFA tras el asesinato de Roberto Basile, un hincha de Racing que murió antes de un clásico por el impacto de una bengala lanzada desde la tribuna local. Pero las inspecciones posteriores revelaron un peligro mayor: fallas estructurales tan severas que podían provocar un derrumbe. El interventor Federico Polak recordó en su libro Armando a Macri: “Sobrevienen inspecciones que detectan graves fallas en su estructura, por lo que el equipo deambula por ahí. La dirigencia anuncia un concierto de Kiss para agosto de 1983 en la Bombonera. Para suerte de la multitud que hubiese concurrido, la promesa no se concretó. El estadio no hubiera resistido: se habría caído”.
La crisis llegó a tal punto que, a fines de 1984, La Bombonera estuvo a punto de ser rematada por una deuda con el club uruguayo Wanderers, derivada del pase de Ariel Krasouski. El propio Polak frenó la subasta con una definición terminante: “La Bombonera solo le sirve a Boca. No le es útil a ningún comprador. La Bombonera es Boca y Boca es la Bombonera”. El regreso definitivo se concretó el 6 de julio de 1985, con un triunfo por 3-1 ante Racing de Córdoba, tras casi dos años de peregrinación.
Por lo pronto, Boca ya suma dos compromisos en el Ducó y espera la confirmación de la sede para la Sudamericana, mientras los empleados del club trabajan a contrarreloj para poner el terreno de La Bombonera en las mejores condiciones posibles.
