(BUENOS AIRES).- Boca espera concretar una venta millonaria por Mauricio Benítez, el mediocampista de 22 años que no está en los planes de Rodolfo Arruabarrena. El Royal Antwerp de Bélgica quiere comprar su ficha, pero por una cifra menor a la opción pactada durante el préstamo.
Arruabarrena incluyó a Benítez entre los futbolistas que no forman parte de su consideración. El volante se entrena separado del grupo principal desde su regreso y no será tenido en cuenta para el primer equipo. El Vasco realizó una fuerte depuración desde su vuelta al club y el mediocampista quedó dentro del grupo de jugadores que deben encontrar un nuevo destino.
Benítez pasó los últimos 18 meses cedido en el Royal Antwerp. En un principio logró ganarse un lugar y fue titular en varios encuentros, pero después perdió protagonismo. Al terminar el préstamo volvió a Boca y el nuevo entrenador decidió apartarlo.
A diferencia de otros futbolistas que solo tienen opciones de préstamo, con Benítez existe la posibilidad de concretar una venta definitiva. La operación podría darse justamente con el Royal Antwerp, institución que ya conoce al futbolista y que tiene interés en quedarse con su ficha.
La diferencia económica con Royal Antwerp
Durante la cesión se había establecido una opción de compra cercana a los 3 millones de euros. El club belga pretende ahora una rebaja considerable y las conversaciones con Boca todavía no están cerradas. La dirigencia no quiere desprenderse del juvenil por un monto demasiado bajo.
Desde Boca no parecen dispuestos a aceptar cualquier propuesta. La intención es obtener una cifra acorde al potencial del jugador y, fundamentalmente, evitar desprenderse de un juvenil por un valor demasiado bajo. Existe una diferencia económica entre lo que pretende el club europeo y lo que espera recibir el Xeneize.
Boca considera al jugador un activo importante. Benítez tiene 22 años y disputó 11 partidos en Primera División con la camiseta del club durante el ciclo de Diego Martínez, sin convertir goles. Su salida no responde a una pérdida definitiva de confianza en sus condiciones, sino a la decisión de Arruabarrena de no incluirlo dentro de su proyecto deportivo inmediato.
Una venta al fútbol europeo sería una solución ideal para Boca. El club conseguiría desprenderse de un jugador que no tendrá minutos, mientras que Benítez tendría la posibilidad de continuar su carrera en una competencia que ya conoce y donde tuvo buenos momentos.
El detalle del cupo
La operación tiene una particularidad: al no haber firmado el porcentaje mínimo de planillas con Boca durante 2026 por su préstamo, su partida no liberaría un cupo adicional para incorporar hasta septiembre. Eso diferencia su caso del de otros jugadores que están dejando la institución.
La prioridad de Riquelme y la dirigencia es que la salida no sea solo una solución deportiva, sino también un buen negocio para el club. Boca deberá definir si consigue mejorar la propuesta y cerrar una transferencia que le permita obtener un ingreso significativo, mientras Benítez aparece cada vez más lejos de la Bombonera.
