(BUENOS AIRES).- Boca Juniors acordó la transferencia de un porcentaje del pase de Marcelo Saracchi al Houston Dynamo de la MLS, pero el movimiento no le dio el cupo extra que pretendía: el lateral uruguayo no había firmado planilla durante la última temporada y la salida solo libera un cupo de extranjero, sin habilitar una plaza adicional para sumar otro refuerzo.
La operación le permite al club "recupera un cupo de extranjero disponible", una necesidad que arrastraba la dirigencia para ordenar el plantel de Rodolfo Arruabarrena. La particularidad es que el pase no abre un lugar extra para incorporar: como Saracchi no fue inscripto en las competencias oficiales del último año, la vacante que deja no puede usarse para agregar un nuevo futbolista a la nómina.
El paso del uruguayo en el club
Saracchi había llegado a Boca como "una incorporación de jerarquía, con experiencia internacional y pasos importantes por Europa, pero nunca logró consolidarse como una pieza indiscutida". Las lesiones y la falta de regularidad le impidieron sostener un nivel constante, y fue perdiendo terreno frente a las alternativas que manejó el cuerpo técnico.
El uruguayo mostró algunos momentos destacados, sobre todo por su velocidad y capacidad para proyectarse en ataque, pero nunca alcanzó la continuidad que exigía el puesto. La llegada de nuevos jugadores y la búsqueda de otras características para la posición terminaron acelerando su salida.
Con el nuevo proyecto encabezado por Arruabarrena, la dirigencia analizó la situación de los jugadores que no iban a tener demasiado protagonismo. En ese escenario, la salida del defensor apareció como una alternativa conveniente para todas las partes: el uruguayo necesitaba sumar minutos y Boca precisaba liberar lugares en el plantel para avanzar en otras negociaciones.
La transferencia también responde a la necesidad de reducir la cantidad de futbolistas. Recuperar el cupo de extranjero le otorga a la directiva un margen mayor para evaluar incorporaciones internacionales, aunque no sirva para sumar un refuerzo extra por el tema de la planilla. El movimiento igualmente facilita la reorganización que busca Arruabarrena, quien pretende un plantel más equilibrado y con futbolistas que encajen en su idea de juego.
Ahora, el foco está en el ataque. La prioridad de Boca es "reforzar posiciones puntuales, especialmente el ataque, donde el Xeneize busca sumar un delantero de jerarquía". La salida de Saracchi, más allá de la traba reglamentaria, libera una ficha foránea que podría destinarse a ese objetivo.
Saracchi se despide del Xeneize "con una etapa que no terminó de cumplir las expectativas iniciales". Continuará su carrera en la MLS y el club ultima detalles para terminar de armar el plantel que pondrá a disposición de Arruabarrena.
