(BUENOS AIRES).- Con solo siete ingredientes que seguro tenés en casa, la receta del budín de pan en freidora de aire se convirtió en la salvación para quienes buscan un postre sin vueltas. El resultado mantiene todo el sabor del clásico, pero se cocina en minutos y sin ensuciar el horno.
Esta receta es una variante moderna que mantiene la textura característica del budín de pan tradicional, adaptada a la freidora: menos grasa, cocción pareja y cero complicaciones. Alcanza con cuatro rebanadas de pan viejo, dos huevos y una taza de leche para tener listo un postre que se puede disfrutar solo o bien acompañado, una opción económica que rinde para toda la familia.
Ingredientes
4 rebanadas de pan viejo (de molde, baguette o de cereales)
2 huevos
1 taza de leche
1/2 taza de azúcar (podés ajustarla a gusto o usar azúcar moreno)
1 cucharadita de esencia de vainilla
1/2 cucharadita de canela en polvo
Una pizca de sal
Arrancá cortando el pan en cubos de uno a dos centímetros. Si el pan está muy fresco, dejalo orear al aire libre unos 30 minutos para que se reseque un poco y absorba mejor la mezcla de huevo y leche.
En un bol batí los huevos, sumale la leche, el azúcar, la esencia de vainilla, la canela y la pizca de sal. Mezclá bien hasta que el azúcar se disuelva por completo y todos los ingredientes queden integrados.
Volcá esa preparación sobre los cubos de pan, revolvé para que se empapen parejo y dejá reposar entre 10 y 15 minutos. Mientras tanto, precalentá la freidora de aire a 160 °C durante unos cinco minutos y enmantecá un molde apto que entre en la cesta.
Pasá la mezcla al molde, emparejala con una espátula y cociná en la freidora de 15 a 20 minutos. Sabés que está listo cuando la superficie se ve dorada y al pinchar el centro con un palillo sale limpio; ojo con el tiempo exacto porque varía según el modelo de la freidora, así que conviene revisar a partir de los 15 minutos.
Dejá enfriar el budín unos 10 minutos antes de desmoldarlo. Lo podés servir tibio o a temperatura ambiente, y si querés darle un toque extra, mandale una bola de helado, crema batida o simplemente una pizca de azúcar glas. La receta es fácil y te resuelve la merienda con lo que ya tenés en la cocina.
