(BUENOS AIRES).- “Chiqui Tapia le sugirió que podía ser puente para que terminara en Boca”, reveló el Diario Olé sobre el llamado que Claudio Tapia, presidente de la AFA, le hizo a Thiago Almada para evitar su llegada a River. La maniobra quedó al desnudo el mismo día en que el Millonario oficializó al campeón del mundo como refuerzo, tras desembolsar 20 millones de euros netos.
La operación convirtió a Almada en una de las compras más onerosas de la historia de River y del fútbol argentino. El mediocampista ofensivo dejó Atlético de Madrid para sumarse al equipo que dirige Eduardo Coudet, en un mercado de pases que el club de Núñez transita con múltiples salidas y llegadas. El futbolista ya fue presentado de manera oficial y se puso a las órdenes del entrenador.
El llamado que encendió la polémica
Claudio Tapia se comunicó directamente con Almada para intentar frenar el pase y ofrecerle su intermediación con Boca. Según la información que sacó a la luz el periódico deportivo, el presidente de la AFA realizó un movimiento secreto para sacarle un refuerzo al Millonario y que finalmente terminara en el Xeneize.
Tapia cultivó una relación de amistad con el jugador durante la convivencia en la Selección Argentina, un vínculo que incluyó visitas compartidas a la Difunta Correa. Ese lazo personal fue el que utilizó para tratar de redirigir la negociación hacia Boca.
La revelación provocó malestar puertas adentro del Mundo Boca. Hugo Balassone indicó que en el entorno de Juan Román Riquelme cayó muy mal la noticia porque el enganche es amigo suyo y toda la familia de Almada simpatiza con el club de la Ribera. En ese contexto, la decisión del jugador de vestir la banda roja fue interpretada en algunos sectores como una traición.
Sin margen económico para competir
A pesar del llamativo intento de Claudio Tapia, Boca jamás tuvo posibilidades reales de entrar en la puja. El Xeneize carecía del respaldo económico para afrontar los 20 millones de euros más impuestos que finalmente pagó River. La diferencia de poder financiero y la velocidad de la dirigencia millonaria tornaron estéril cualquier gestión paralela del presidente de la AFA.
Los esfuerzos de Tapia para que Almada llegara a Boca no tuvieron resultados. El jugador, formado en Vélez, optó por sumarse al proyecto de River aun cuando su entorno familiar es mayoritariamente simpatizante del Xeneize.
Thiago Almada ya entrena bajo las órdenes de Coudet y se perfila como una pieza central para la temporada. La polémica en torno al presidente de la AFA, mientras tanto, reaviva un viejo cuestionamiento sobre los límites de su influencia en el fútbol argentino cada vez que el mercado de pases cruza a los dos gigantes.
