(BUENOS AIRES).- “La verdad, con la presencia de mis hijas adelante, puedo garantizar que las decisiones las tomamos nosotros”. Claudio Úbeda, exentrenador de Boca, negó de manera categórica cualquier injerencia de Juan Román Riquelme en el armado del equipo y rompió el silencio sobre los temas que marcaron su ciclo. En una entrevista exclusiva que brindó el viernes 7 de agosto, el director técnico también aclaró el polémico cambio de Exequiel Zeballos ante Racing, descartó dirigir a River y reveló que habló con Rodolfo Arruabarrena antes de que este último asumiera en el banco xeneize.
Úbeda contó que con Riquelme “hablamos pocas veces durante el año y pico transcurrido” y lo definió: “Román no es un presidente normal, es un ex jugador de fútbol”. En ese sentido, el exentrenador señaló que la persona con la que más relación tenía dentro de la dirigencia era Marcelo Delgado, el Chelo. “Cada uno de los jugadores que me tocó poner o sacar, fueron decisiones del cuerpo técnico”, subrayó.
El entrenador había tomado las riendas del plantel profesional tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, el 8 de octubre de 2025, y cumplió la totalidad del contrato que tenía el cuerpo técnico hasta mediados de 2026, cuando dejó la institución después de la eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores. “Teníamos muy en claro el sentido de pertenencia y más con el peso que tiene Boca”, afirmó Úbeda sobre aquella etapa.
“Hoy sí lo descarto”, sentenció Úbeda ante la consulta sobre si dirigiría a River. El exdirector técnico recordó que antes había respondido un ambiguo “no lo sé”, pero ahora fue claro: “Estamos hablando de una hipótesis improbable. Tendrían que pasar muchísimas cosas antes. Cuando uno ha pasado por una institución como Boca, es muy difícil dar marcha atrás”.
Sobre el cambio que generó polémica ante Racing, Úbeda confesó: “No fue un lindo momento para mí”. Recordó que fue él quien volvió a poner a Exequiel Zeballos en el equipo y expresó su afecto: “Lo quiero como si fuese un hijo mío, es muy querible, escucha”. En cuanto a la decisión, argumentó: “Yo veía que estaba muy cansado, no podía sacarse el ahogo de encima y necesitábamos frescura. Por eso hice el cambio”. Y añadió: “Yo era el primero de todos que quería ganar ese partido, como sea”.
Úbeda reveló que dialogó con Rodolfo Arruabarrena antes de que tomara el equipo. “Le tengo mucho aprecio al Vasco y a su cuerpo técnico. Son gente sana y que quieren al club”, afirmó.
Para el cierre, el exentrenador pidió calma con el nuevo ciclo: “Todo el plantel se está adaptando, va poco tiempo. Hay que tener paciencia para que termine de darle la idea que quiere”.
