BOCA JUNIORS

5 frases duras de Claudio Úbeda sobre su paso por Boca

 

El exentrenador de Boca habló en el stream de Planeta Boca Juniors y se sinceró sobre su salida, la relación con Riquelme y las polémicas que marcaron su ciclo.

 
Claudio Úbeda
Claudio Úbeda

(BUENOS AIRES).- “Hoy sí lo descarto”, sentenció Claudio Úbeda en el stream de Planeta Boca Juniors, apenas dos meses después de haber dejado el cargo de entrenador de Boca. Fue su primera aparición pública extensa tras la eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores a mediados de 2026 y no esquivó el tema que había quedado flotando semanas atrás, cuando respondió con un ambiguo “No lo sé”. “Estamos hablando de una hipótesis improbable. Tendrían que pasar muchísimas cosas antes. Cuando uno ha pasado por una institución como Boca, es muy difícil dar marcha atrás”, explicó el técnico que tomó las riendas del plantel tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo el 8 de octubre de 2025.

Sobre la injerencia de Juan Román Riquelme en el armado del equipo, Claudio Úbeda fue contundente al garantizar la autonomía de su cuerpo técnico. “Román no es un presidente normal, es un ex jugador de fútbol. Hablamos pocas veces durante el año y pico transcurrido”, contó, y subió la apuesta: “La verdad, con la presencia de mis hijas adelante, puedo garantizar que las decisiones las tomamos nosotros”. Úbeda aclaró que su relación más estrecha en la dirigencia era con Marcelo Delgado, miembro del Consejo de Fútbol, y remarcó: “Cada uno de los jugadores que me tocó poner o sacar, fueron decisiones del cuerpo técnico”.

El exDT también hizo autocrítica sobre uno de los episodios más cuestionados de su ciclo: el cambio de Exequiel Zeballos ante Racing. “Yo era el primero de todos que quería ganar ese partido, como sea”, aseguró, y reveló el vínculo que los une: “Yo soy el que empezó a poner a Exequiel de nuevo. Lo quiero como si fuese un hijo mío, es muy querible, escucha”. Su explicación fue puramente táctica y física: “Yo veía que estaba muy cansado, no podía sacarse el ahogo de encima y necesitábamos frescura. Por eso hice el cambio”. Sin embargo, con el diario del lunes, admitió: “Con el resultado final, sí, fue un error sacarlo”.

Ligado a ese partido, Claudio Úbeda también revisó otra polémica que había quedado instalada después del último Superclásico. En ese encuentro, había sostenido que no existió falta en el contacto entre Blanco y Martínez Quarta. Tiempo después, cambió su postura: “¿El empujón de Blanco a Martínez Quarta fue penal? Sí, estaba a la vista, que no lo haya cobrado es otra cosa”, afirmó. Incluso fue autocrítico sobre su reacción en caliente: “Cuando uno pierde trata de agarrarse de lo poco que tiene para buscar una excusa”.

Antes de la llegada de Rodolfo Arruabarrena, Úbeda mantuvo conversaciones con el nuevo entrenador. “Hablé con el entrenador antes de que tomase el equipo”, reveló, y lo elogió: “Le tengo mucho aprecio al Vasco y a su cuerpo técnico. Son gente sana y que quieren al club”. Sobre el presente del equipo, pidió mesura: “Todo el plantel se está adaptando, va poco tiempo. Hay que tener paciencia para que termine de darle la idea que quiere”.

Las victorias ante River y la herida de la Copa

A pesar del desenlace, el balance de su etapa incluye hitos que el propio Úbeda destacó: “Tuvimos la fortuna de ganar los dos clásicos y de tener 14 partidos invicto”. Sin embargo, el exentrenador reconoció la lógica implacable de la institución. “Me llevo sensaciones positivas de lo que fue la estadía en Boca, aunque entiendo que en clubes como Boca o River uno se sostiene por el éxito”, analizó.

Esa misma vara lo llevó a señalar cuál fue el golpe más duro de su ciclo. “Quedar afuera de la Libertadores es lo que más me dolió”, confesó. Para Úbeda, la eliminación en la fase de grupos terminó opacando la racha invicta y los superclásicos ganados, una dinámica que describió con crudeza: “El fútbol es resultados permanentemente, y eso uno lo entiende”.

El exentrenador también se refirió a los referentes que tuvo en el plantel, y destacó especialmente a Leandro Paredes. “Teníamos jugadores de mucha jerarquía y grandes referentes como Leandro Paredes, que siempre entendió perfectamente todo”, sostuvo. En ese sentido, defendió la importancia de escuchar a los líderes del vestuario: “Soy de los entrenadores que trata de escuchar a los referentes, porque como jugador era de hablar mucho con los entrenadores. Eso hace que el equipo fluya mucho mejor”. Su salida, aclaró, no fue una renuncia sino el final de un vínculo que ya no se renovaría: “No renuncié porque ya se terminaba nuestro contrato y percibíamos que no íbamos a renovar”.