(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet eligió una frase para su estado de WhatsApp después de la derrota de River ante Rosario Central y el mensaje se filtró en las redes: «Los cagones no hacen historia». La definición llegó horas después de que el técnico se convirtiera en el primero en la historia del club en perder cinco partidos consecutivos.
El contraste es lo que llamó la atención de los hinchas. Mientras la frase apareció en su teléfono, ni el entrenador ni los jugadores dieron la cara en conferencia de prensa. Según trascendió, la decisión de que nadie hablara tras la caída se tomó puertas adentro.
Ese silencio no pasó desapercibido. En el fútbol argentino, la ausencia total de voces después de una derrota suele leerse como un síntoma de crisis interna, y en este caso llegó justo cuando el equipo tocó su peor registro histórico.
El respaldo institucional
El respaldo institucional, sin embargo, había llegado apenas unas horas antes del partido. Enzo Francescoli confirmó en La Red que Coudet seguiría al frente del plantel, buscando cortar las versiones sobre su continuidad. La quinta derrota consecutiva dejó ese aval en otro escenario.
Los números de la crisis
Los números explican la presión. River todavía no consiguió sus primeros tres puntos en el Torneo Clausura 2026 y viene arrastrando una seguidilla de lesiones que obligó al entrenador a rearmar el once fecha a fecha. La única vez que el club perdió cinco al hilo fue en 1911, cuando ni siquiera existía la figura del director técnico.
Refuerzos sin efecto
El mercado tampoco alcanzó a cambiar el rumbo. Llegaron siete refuerzos, el último Tobías Andrada, y siguen abiertas las negociaciones por Thiago Almada, Francisco Ortega y Esequiel Barco, mientras la dirigencia desarma el grupo de quince futbolistas apartados.
Por ahora, la única declaración pública del entrenador es esa frase en su teléfono. El resto quedó en silencio.
