(BUENOS AIRES).- El club decidió que nadie hablara después de la última derrota y la orden alcanzó a todos, del entrenador para abajo. Eduardo Coudet respetó esa disposición frente a los micrófonos, pero encontró otra manera de decir lo que pensaba y volvió a hacerlo por segunda vez en cuarenta y ocho horas.
La vía elegida fue el estado de WhatsApp. Primero apareció una frase de respaldo directo al plantel, «al cien por ciento con estos muchachos», y cuando esa publicación ya había generado repercusión el entrenador subió una segunda, con dos palabras que sonaron a respuesta: «hacen historia».
«Estos posteos son mucho más fuertes que una conferencia de prensa, porque esto es una declaración», señalaron en el programa Fútbol 90 al analizar las dos publicaciones, en una lectura que le da al recurso el mismo peso que tendría una aparición formal ante los micrófonos en el momento más delicado del ciclo.
«El técnico de River y los jugadores, que son profesionales, no pueden comunicarse a través de un estado de WhatsApp. En todo caso que hagan un comunicado», plantearon en el estudio, donde la crítica apuntó a la forma antes que al contenido y donde también calificaron la escena como propia de otro tiempo.
El silencio que bajó desde arriba y alcanzó a todos
La decisión de no hablar no salió del cuerpo técnico. «Nosotros llegamos a la cancha y nos dijeron que hoy no hablaba nadie, pasara lo que pasara», contaron desde el panel sobre una instrucción que bajó desde la dirigencia el mismo domingo y que se mantuvo aun después del resultado.
Ese punto abrió la discusión más fuerte de la mesa. Si el equipo hubiera ganado con holgura, argumentaron, no habría existido ninguna razón para privar al entrenador de sentarse en conferencia y contar lo que había salido bien, y por eso la medida terminó leyéndose al revés de lo que buscaba: como una forma de blindarlo que en los hechos lo dejó todavía más expuesto.
También apareció el reclamo hacia el propio entrenador. Con la trayectoria que tiene, plantearon en el estudio, estaba en condiciones de pedir hablar igual y no lo hizo, aunque desde el panel reconocieron que discutir una orden institucional en público tampoco resulta gratis. El equipo llega a la próxima fecha con cinco derrotas al hilo y todavía sin marcar un gol en el torneo.
