(BUENOS AIRES).- Coudet quedó nuevamente bajo la lupa en River después del empate 2-2 ante Vélez en el Monumental. El equipo había sacado dos goles de ventaja y dominado durante el primer tiempo, pero perdió el control en el complemento, permitió la reacción del visitante y dejó dos puntos en el camino.
River había construido una diferencia que parecía encaminarlo hacia una victoria importante. El conjunto local manejó la pelota, fue ampliamente superior y generó varias situaciones para ampliar el marcador. Después del descanso, sin embargo, bajó la intensidad, dejó de presionar de la misma manera y no logró sostener el nivel que había mostrado en la primera mitad.
Vélez aprovechó ese retroceso y encontró respuestas en sus modificaciones. Los ingresos le permitieron cambiar el desarrollo del partido y comenzar a imponerse físicamente, mientras el equipo de Coudet cedía terreno. La reacción visitante se produjo cuando River ya no tenía el mismo dominio y empezaba a sufrir cada avance cerca de su arco.
La demora de Coudet para mover sus piezas fue una de las críticas más repetidas después del empate. El entrenador reaccionó cuando Vélez ya había descontado y jugaba cada vez más cerca del arco local. Las variantes que introdujo no consiguieron devolverle al equipo la energía del primer tiempo ni recuperar el control del encuentro.
Guillermo Barros Schelotto, en cambio, utilizó el banco para refrescar a Vélez y modificar el trámite. Esa diferencia dejó más expuestas las decisiones del entrenador de River, que no logró responder a tiempo cuando el rival empezó a crecer. El cuestionamiento no se concentró solamente en el resultado, sino también en la forma en que el equipo administró una ventaja considerable. El empate fue un golpe para River porque no tuvo que remontar el partido: había estado 2-0 arriba y parecía tener la situación controlada.
El equipo viene dejando escapar encuentros encaminados y acumula dificultades para sostener los resultados. En ese contexto, cada punto perdido aumenta la presión sobre Coudet, cuyo ciclo quedó otra vez relacionado con las decisiones tomadas desde el banco.
La Copa Sudamericana, el próximo examen
River necesita recuperar terreno en el Torneo Clausura y también sostiene buena parte de sus expectativas en la Copa Sudamericana. El plantel cuenta con futbolistas de jerarquía y llegó al mercado de pases con una inversión importante, por lo que la expectativa alrededor del equipo es mayor. Los resultados, de todos modos, todavía no acompañan de la manera esperada.
Independiente Santa Fe será el próximo rival en una serie que puede marcar buena parte del futuro del semestre. Una clasificación le daría oxígeno al ciclo de Coudet, mientras que una eliminación profundizaría los cuestionamientos. El entrenador deberá corregir los errores mostrados ante Vélez y conseguir que River sea protagonista durante los 90 minutos, no solamente en algunos pasajes.
