RIVER PLATE

Se reveló qué lesión tiene Aníbal Moreno en River

 

El cuerpo médico no le dará el alta a corto plazo y el regreso del volante central es un misterio

 
Aníbal Moreno
Aníbal Moreno

(BUENOS AIRES).- Aníbal Moreno sigue lejos de la vuelta en River: el volante central padece una protusión discal en la zona lumbar, entre la última vértebra y el sacro, y el cuerpo médico no le dará el alta a corto plazo. La expectativa apunta a aprovechar el parate por la fecha FIFA para que Moreno llegue en condiciones al partido ante Sarmiento, el 7 de octubre, cuando se reanude el torneo.

La patología se manifestó en la previa del 3-2 ante Banfield, en el debut de Leonardo Ponzio como director técnico y tras la eliminación ante Independiente Santa Fe: ese día Moreno paró la pelota en el calentamiento, sintió el dolor y fue bajado de la lista. Los estudios posteriores confirmaron el cuadro, que ya venía gestándose por una discopatía, es decir, un desgaste de los discos de la espalda baja.

El tratamiento no tiene los tiempos calculables de un desgarro. Aníbal Moreno realiza trabajos de kinesiología complementados por ejercicios específicos en el gimnasio, con reposo deportivo sin tareas de impacto, para que la zona se desinflame y ceda el dolor que le impide entrenar con normalidad. Al momento de sumar su tercera semana fuera de las prácticas, ya empezó a correr en el campo de juego y el proceso da resultados: está cada vez mejor.

La evolución, igual, avanza paso a paso. El cambio postural que requiere la protusión depende de cada paciente, por lo que el regreso es incierto: en un escenario optimista, Moreno podría volver a jugar en las instancias finales de la fase regular del Clausura, aunque desde el club prefieren la precaución y no apuran los plazos.

Vera, el reemplazante que ganó la titularidad

La ausencia de Aníbal Moreno acota las variantes de Ponzio para el rol de pivote a tres nombres: Fausto Vera, titular hasta ahora, Mauro Arambarri —que ocupó esa posición en España— y Lucas Silva. Vera aprovechó la oportunidad y se transformó en uno de los puntos altos del equipo desde la llegada de Ponzio, hasta el punto de que su continuidad en el puesto queda en suspense para cuando el volante central reciba el alta.

Moreno, por su parte, acumula antecedentes de lesiones desde su llegada al club en verano, procedente de Palmeiras: sufrió un esguince de rodilla que lo dejó mal para la final contra Belgrano, donde jugó infiltrado, y por esa lesión arrancó el semestre sin jugar. En total, disputó 31 partidos con la camiseta de River.

Mientras el volante avanza en su recuperación, el plantel se entrenó en el River Camp con tareas tácticas de cara al partido del sábado ante Huracán, donde los mismos once jugadores saldrán a la cancha por cuarto partido consecutivo, algo casi inédito en tiempos de torneos continentales entre semana. Ese parate de casi 20 días sin fútbol será la ventana para subirle las cargas de trabajo a Moreno y definir si está en la lista de convocados para la reanudación del torneo.