RIVER PLATE

La fulminante advertencia de Guido Glait a Coudet: “No puede”

 

El Millonario sigue sin sumar y la paciencia se agota.

 
Coudet
Coudet

(BUENOS AIRES).- «No está claro que pueda revertir esto», dijeron en River sobre el presente de Eduardo Coudet. El Millonario volvió a sufrir una derrota en el Torneo Clausura y todavía no pudo sumar puntos ni convertir goles, un arranque que encendió todas las alarmas en Núñez y que dejó al entrenador en el centro de los cuestionamientos.

En medio de este presente, surgieron fuertes críticas al trabajo del técnico y hasta quienes suelen defender los procesos largos comenzaron a dudar de su capacidad para revertir la situación. La falta de respuestas futbolísticas ya no se limita a los resultados: el equipo no logra generar peligro, no impone condiciones y transmite una vulnerabilidad cada vez más evidente.

El análisis del presente de River fue contundente al describir al equipo con cero puntos, cero goles y pocas situaciones claras a favor. La situación resulta todavía más llamativa porque el club realizó una fuerte inversión en el mercado de pases y armó un plantel cargado de nombres importantes. Sin embargo, hasta el momento, esa jerarquía individual no logró traducirse en un funcionamiento colectivo que permita ilusionar a los hinchas.

Coudet llegó con la misión de darle una identidad renovada al equipo, pero todavía no la encontró. El entrenador cuenta con futbolistas de experiencia y varios refuerzos que se incorporaron durante las últimas semanas. El problema es que muchos de ellos necesitan adaptarse al fútbol argentino y a la exigencia particular de vestir la camiseta de River, un factor que puede explicar parte de las dificultades actuales.

Sin embargo, el margen para utilizar la adaptación como explicación comienza a reducirse. River ya perdió puntos importantes ante rivales que, por jerarquía de planteles, debería superar o al menos enfrentar con una propuesta futbolística mucho más convincente. La preocupación aumenta porque el equipo no solamente no gana, sino que tampoco muestra señales que permitan pensar en una recuperación inmediata.

Uno de los puntos que más llamó la atención fue la duda sobre si Coudet será capaz de cambiar el rumbo. Incluso desde una postura que históricamente defendió la continuidad de los entrenadores, apareció la incertidumbre. El mal arranque en el Clausura complica las posibilidades de River de clasificarse a las copas del próximo año y también genera preocupación respecto de su posición dentro del propio campeonato.

Los próximos encuentros serán determinantes para el futuro del ciclo. La llegada de refuerzos puede darle nuevas herramientas al entrenador, pero también elevará todavía más la exigencia. El equipo no puede demorar más la recuperación: cada partido que pasa sin sumar agranda la distancia con los objetivos y tensa aún más la cuerda en Núñez.

River necesita una reacción inmediata y Coudet tendrá que demostrar que todavía puede darle vuelta a un presente que ya genera preocupación en todo el club.