(BUENOS AIRES).- “Aún necesita un punto para llegar. Entiendo desde lo deportivo que necesitamos más entrenamientos con él”, dijo Diego Simeone, al explicar por qué Julián Álvarez quedó afuera del debut de Atlético de Madrid en LaLiga. El equipo recibirá este miércoles 19 de agosto a Málaga en el Estadio Metropolitano, sin el delantero argentino.
Diego Simeone desvinculó la ausencia del delantero del interés de Barcelona y sostuvo que la decisión respondió a una cuestión de preparación deportiva. “Desde lo deportivo cuidamos a la persona, al jugador, esperar que él esté en las condiciones que queremos para que siga cuidando el nombre que tiene, el futbolista que es y lo que nos dio”, dijo. La explicación separó el caso deportivo de la negociación.
Julián Álvarez había manifestado públicamente, durante el Mundial 2026, que el traspaso al Barcelona era lo mejor para él y para el club. Esa postura generó malestar en la dirigencia de Atlético de Madrid y abrió la discusión sobre una posible salida durante el mercado de pases. El club rechazó una propuesta de 150 millones de euros del Real Madrid y ofertas de Barcelona que habrían llegado a los 100 millones. La cláusula de rescisión quedó establecida en 500 millones de euros.
Enrique Cerezo defendió esa postura y recordó que la decisión de retener al delantero estaba tomada desde el comienzo. “Yo dije que no se vendía desde un principio, porque es un jugador nuestro y una pieza importante para nuestro plantel; por esa razón lo queremos, nos gusta que esté con nosotros”, afirmó el presidente de Atlético de Madrid. Cerezo también se refirió al vínculo con los hinchas: “No sé si pedirá perdón; sé que Julián es una persona excelente y estoy seguro, segurísimo, de que ganará a la afición en dos partidos”.
Diego Simeone ratificó que el cuerpo técnico acompaña la posición institucional y se refirió a Miguel Ángel Gil Marín como dueño del club. “Miguel Ángel Gil Marín es el dueño del club y tajantemente habla de la manera en la que habló y no hay más que hablar, es como en los juicios, ‘no ha lugar’. Creo que está más que claro lo que expresó y desde ese lugar nosotros nos comportamos”, explicó. La frase reforzó la decisión de no abrir una salida mientras Barcelona sostiene su interés por el delantero.
Diego Simeone también dejó en manos de los hinchas la evaluación sobre un eventual pedido de disculpas. “La gente pensará lo que tenga que pensar, yo soy muy respetuoso de la opinión de todos, ya sea en el caso de Diego Costa, de Griezmann, ahora de Julián. Soy muy respetuoso de los que puedan opinar todos”, concluyó. El entrenador evitó fijar una postura propia sobre lo que debería hacer Julián Álvarez.
Julián Álvarez tiene contrato con Atlético de Madrid hasta mediados de 2030. La semana pasada, Simeone decidió que el delantero no viajara a Francia para el amistoso contra Olympique de Marsella. Barcelona planea volver a intentar ficharlo en el próximo mercado de pases si no encuentra un reemplazante que supere las expectativas. Enrique Cerezo sostuvo que el delantero sigue entrenando con el plantel: “Julián es jugador del Atlético de Madrid, tiene contrato con el club, está entrenando con el plantel y se está preparando para hacer una temporada magnífica y maravillosa”. El material verificado no contiene declaraciones de Diego Simeone sobre el tema señalado en el ángulo editorial; por eso, el desarrollo se concentra en Julián Álvarez.
