(BUENOS AIRES).- La salida de Exequiel Zeballos de Boca se dilata por la falta de ofertas concretas de clubes europeos, mientras el mercado de pases europeo está a dos semanas de su cierre. La alternativa que aparecía para el delantero se complicó y ahora el club analiza una posibilidad para evitar que se vaya en libertad de acción en diciembre.
Napoli había sido la opción más fuerte para Zeballos, con una cifra cercana a diez millones de dólares y un acuerdo por cinco años. La operación no avanzó porque quedó condicionada por los límites del control financiero. Esa situación dejó a Boca a la espera de una propuesta que permita resolver la salida del jugador.
Celta tampoco terminó de avanzar con una propuesta firme por Zeballos. Las conversaciones tuvieron idas y vueltas y, en un momento, parecieron encaminarse por siete millones de dólares. La negociación había comenzado con un ofrecimiento de seis millones de dólares, pero el club no elevó la apuesta ni adelantó las charlas por el contrato. La falta de una definición mantuvo abierta la salida, aunque sin una oferta concreta para cerrar el pase.
La nueva opción para Exequiel Zeballos aparece si no llega una oferta definitiva en las próximas dos semanas: el jugador firmaría una renovación con Boca por un año más. El acuerdo mantendría una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares, una condición pensada para que el club conserve la posibilidad de cobrar por una futura venta. La alternativa también evitaría que el vínculo llegue a diciembre sin una salida que le deje dinero a Boca.
Boca valora que Exequiel Zeballos no quiera irse en libertad de acción en diciembre. Esa postura abre la puerta a una renovación que preserve el activo del club y, al mismo tiempo, mantenga para el jugador la posibilidad de buscar otra salida más adelante. La cláusula de rescisión sería el mecanismo para ordenar ese escenario si el mercado europeo no presenta una propuesta superadora.
Crece la expectativa por el futuro de Zeballos
Rodolfo Arruabarrena habló con Zeballos cuando asumió y le comunicó que lo consideraba una pieza clave de su plantel ideal. El delantero le respondió que esperaba irse pronto y que ya tenía arreglado un vínculo por cinco años con los italianos. Ese intercambio inicial generó dudas en la dirigencia de Boca sobre cómo continuar con la situación.
Arruabarrena le avisó que no utilizaría a Zeballos hasta que resolviera su situación, pero lo mantuvo entrenando junto al grupo principal y lo cuidó dentro del plantel. Leonel Flores suele mencionar al delantero como una inspiración, mientras varios compañeros reconocen que aporta energía y recursos técnicos que el equipo necesita en momentos de máxima exigencia.
El mercado europeo tiene por delante dos semanas antes de su cierre. Si en ese plazo aparece una oferta definitiva, la salida de Exequiel Zeballos podrá avanzar; de lo contrario, el jugador podría renovar con Boca por un año y convertirse en un refuerzo inesperado para Arruabarrena. La cláusula de 20 millones de dólares le permitiría al club conservar una vía de ingreso por una venta futura.
