(BUENOS AIRES).- Boca derrotó por 1-0 a San Pablo en La Bombonera, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El resultado reflejó una reacción después de un primer tiempo incómodo y dejó al equipo con ventaja para la revancha en el Morumbí. Miguel Merentiel marcó el gol del triunfo y Álvaro Montero tuvo intervenciones decisivas para mantener el arco en cero.
San Pablo manejó mejor los primeros minutos y encontró espacios para acercarse al arco local. Luciano dispuso de una oportunidad clara de cabeza, pero Álvaro Montero respondió y evitó que la visita se pusiera en ventaja. Boca, en cambio, estuvo impreciso y tuvo dificultades para construir ataques con continuidad.
Leandro Paredes comenzó a participar más con el correr del partido y Boca logró equilibrar el desarrollo en el mediocampo. El equipo de Rodolfo Arruabarrena, sin embargo, siguió sin generar demasiadas situaciones de peligro. El empate sin goles al descanso quedó acompañado por una sensación concreta: San Pablo había tenido las ocasiones más importantes de la primera parte.
La Bombonera modificó el escenario durante el complemento. El equipo salió con mayor decisión, adelantó sus líneas y presionó más arriba, mientras el público acompañó cada recuperación y cada avance. Esa combinación entre una actitud renovada y el empuje del estadio permitió que Boca jugara más cerca del área brasileña.
La presión de Boca también obligó a San Pablo a replegarse durante varios pasajes del segundo tiempo. El equipo argentino encontró más continuidad para avanzar por los costados y pudo sostener la intensidad después de ponerse en ventaja, sin conceder una ocasión inmediata que modificara el desarrollo.
Lautaro Blanco inició la acción del gol desde la izquierda y envió el centro hacia el área. Miguel Merentiel controló, superó la marca y definió ante Rafael. El arquero brasileño contuvo el primer remate, pero la pelota quedó suelta y el delantero uruguayo volvió a aparecer para empujarla y establecer el 1-0.
San Pablo intentó reaccionar después del gol y consiguió algunas aproximaciones. Montero volvió a responder con seguridad, mientras Calleri tuvo una oportunidad para igualar que no pudo aprovechar. Boca sostuvo la ventaja, mantuvo el arco en cero y cerró un partido que había comenzado con dificultades.
El cierre encontró a Boca más ordenado para administrar la diferencia. San Pablo buscó avanzar en los minutos finales, pero no logró transformar sus intentos en el empate. La actuación de Montero volvió a ser determinante para que el equipo llegara a Brasil con una ventaja y sin goles recibidos.
La serie quedó abierta, pero el resultado le da a Boca una condición favorable para el partido de vuelta: un empate en Brasil le alcanzará para clasificarse a las semifinales. San Pablo deberá ganar por dos goles para avanzar directamente, mientras que una victoria por un tanto llevará la definición a los penales.
