(BUENOS AIRES).- “Nunca soy yo el que está corriendo. Es algo que lo tengo que decir. No vengo a ponerme de víctima ni de acusar a nadie. Vengo a defenderme”, dijo Facundo Moyano en su primera aparición pública tras el escándalo con Candela Arizaga, la joven hallada semidesnuda en las calles de Belgrano el 4 de agosto. El ex diputado habló con Rodolfo Barili en Telefe Noticias y negó ser el hombre que persigue a Arizaga en los videos virales.
Facundo Moyano detalló por qué no podía ser él en las imágenes. “Yo no corrí a Candela porque ella bajó en el ascensor y yo bajé cinco minutos después. Yo no tenía pantalones largos y remera larga. No estaba corriendo”, explicó. Según su versión, Arizaga sufrió un paro cardíaco y él intentó reanimarla. “Le hice RCP y después me conecté con el portero porque no pude llamar al 911”, afirmó.
El ex dirigente sindical enfrenta dos imputaciones: privación ilegítima de la libertad y violencia de género. Sin embargo, aseguró que Arizaga nunca lo acusó de agresión física. “Los hechos privados están reservados a Dios y no es algo que me requiere la Fiscalía. En las dos acusaciones, Candela nunca dijo que le pegué. No correspondía que yo fuera detenido”, sostuvo Facundo Moyano.
Para el exdiputado, la policía lo detuvo por su apellido. “Dentro del departamento pasó lo que dijo Candela. Hicieron teorías conspirativas a partir de dos abogados”, apuntó sin nombrarlos. Y remarcó que los agentes se lo llevaron detenido por “ser Facundo Moyano”.
También rechazó las versiones sobre un supuesto consumo de cocaína en el departamento. “El consumo no está sujeto a delito y todo lo que pasa en la vida personal está reservado a Dios. Yo no consumo y no soy adicto, ni nunca tuve problemas. Tampoco tengo antecedentes”, manifestó. Además, opinó sobre la situación de Arizaga: “A mí me parece que ella no consumió. Pasó de ser víctima a gato porque yo no puedo estar con ninguna mujer porque significa que yo le pongo plata. Candela pasó de víctima de maltrato psicológico a gato. Hay que ser más cuidadoso”. Y cerró ese tópico con un pronóstico: “Se les cayó el tema de la violencia, el tema de la privación ilegítima de la libertad. Y fueron con el consumo. También se les va a caer el consumo”.
En su defensa, Facundo Moyano puso el foco en un llamado al 911 que él mismo realizó tras el episodio. “Una persona que está en un estado de violencia contra su pareja no llamaría a la policía para que vengan”, argumentó. Además, al referirse a la primera declaración de Arizaga, señaló: “Cuando declaró por primera vez, a las 8, no estaba en condiciones. Y a todas les dijo lo mismo. No había elementos para detenerme”.
Por las medidas restrictivas dictadas en el marco del caso, el exdiputado confirmó que actualmente no tiene contacto con Candela Arizaga. Las imputaciones siguen su curso mientras la investigación avanza con las dos carátulas que pesan en su contra.
