(BUENOS AIRES).- “Esta es ahora la obsesión de Deco, intentar que todo esto quede lo más equilibrado posible”. La frase la soltó
Lluís Carrasco y describe la pulseada del momento en Barcelona: el club ya rechazó una primera oferta de
40 millones de euros del Paris Saint-Germain por Ferran Torres, mientras el delantero valenciano de 26 años tiene
todo acordado con el conjunto francés.
El propio Carrasco contó en el programa ‘L’Onze’ la insólita manera en que el PSG se plantó en la negociación.
“Una vez ha llegado el acuerdo total con el jugador, pedimos permiso para entrar a hablar con vosotros por el precio del traspaso”,
reveló el periodista. El Barcelona ya sabía de los contactos con el atacante campeón del mundo con España antes de que el club
parisino tocara formalmente la puerta para discutir números.
La cúpula culé considera insuficientes los 40 millones de la propuesta inicial y maneja una valoración de entre
50 y 55 millones de euros, según precisó Nil Solá en la Cadena SER. La directiva entiende que el rendimiento de
Ferran Torres en la consagración mundialista revalorizó su cotización y necesita maximizar el ingreso para equilibrar
las cuentas del plantel.
La obsesión de Deco: equilibrar las cuentas con Rodri
El director deportivo azulgrana no piensa solo en vender: su prioridad es que la operación por Ferran Torres financie
la llegada de Rodri Hernández desde el Manchester City. “El Barça lo que está buscando y buscará es intentar
equilibrar el traspaso de Rodri con el traspaso de Ferran Torres”, insistió Carrasco. Ya hay un principio de acuerdo con
el mediocampista madrileño, pero las cifras con los ingleses siguen lejos.
El Barcelona ofertó 50 millones de euros entre fijo y variables por Rodri durante el último fin de semana, una suma
que el City consideró baja: la entidad de Manchester pretende alrededor de 60 millones. “Están apretando desde Manchester,
estamos apretando desde Barcelona, y esta es la idea”, graficó Carrasco. Según informó Fabrizio Romano, el paquete global
por Ferran Torres podría rondar los 50 millones de euros con variables incluidas, un monto que le permitiría al
club catalán pegar el salto definitivo por el volante.
Mientras los despachos ultiman las condiciones, el posible adiós del valenciano deja un hueco táctico que inquieta.
“Perdemos un 9 que necesitamos y ganamos un mediocampista que ya tenemos”, advirtió Carrasco, y remarcó que
la salida de Ferran Torres dejaría a la plantilla sin un centrodelantero de área en un contexto donde
Robert Lewandowski también está en la rampa de salida.
En las próximas horas se espera una segunda oferta del Paris Saint-Germain que se acerque a las pretensiones del
Barcelona. El club azulgrana quiere resolver la venta del atacante antes de volver a la carga por Rodri y
espera destrabar el trámite más complejo de su mercado de pases.
