(BUENOS AIRES).- "Mostrar que me quieren, que vengan a negociar". La frase de Ferran Torres encendió la recta final de su novela con el Barcelona y disparó las gestiones del Paris Saint-Germain para llevárselo en este mercado de pases. El periodista Gerard Romero afirmó en su stream que el delantero dejará de ser jugador azulgrana en las próximas horas y que el traspaso se encamina en una cifra cercana a los 40 o 50 millones de euros.
El atacante valenciano de 26 años dio el visto bueno para que el PSG reactive los contactos, según publicó Sport, y se comprometió a comunicar su decisión definitiva tras las vacaciones. "Puedo esperar y decidir por mi cuenta", había declarado Ferran Torres en otra entrevista, donde también deslizó un "en el fútbol nunca se sabe" que tensó la cuerda con un sector del barcelonismo. El interés del club parisino está impulsado directamente por Luis Enrique, que ya le transmitió al futbolista que lo considera una pieza clave en el proyecto del vigente campeón de Europa.
Desde el Barcelona, la directiva encabezada por Joan Laporta, con Deco y Hansi Flick en el área deportiva, le pidió al jugador que posponga cualquier definición sobre su futuro. Aunque en público manifestaron el deseo de retenerlo, puertas adentro no cierran la posibilidad de una venta si la oferta se considera beneficiosa. Mientras el periodista Ekrem Konur apunta que el PSG dio un paso al frente en las conversaciones formales, Romero elevó la temperatura y dio la salida como prácticamente cerrada, aunque Sport matiza que todavía falta que los clubes terminen de negociar los términos del traspaso.
El conjunto parisino acaba de reforzar su margen económico con la venta de Kolo Muani a la Juventus por alrededor de 50 millones de euros, dinero que podría destinar directamente a la operación Ferran Torres. El delantero busca protagonismo y muestras de confianza después de una temporada en la que marcó 25 goles y convirtió el tanto que le dio el Mundial 2026 a España, pero su relación con una parte de la grada culé nunca terminó de recomponerse.
La conexión con Julián Álvarez
La eventual salida de Ferran Torres no solo aliviaría la masa salarial del Barcelona, sino que liberaría fondos para insistir por Julián Álvarez, la prioridad número uno de Laporta para el ataque. El club catalán ya puso sobre la mesa una propuesta formal de 100 millones de euros que el Atlético de Madrid rechazó de plano. Ante ese bloqueo, el delantero argentino y su entorno decidieron avanzar con un plan para forzar la negociación: según fuentes citadas por Sport, Julián Álvarez se mostró dispuesto a "tensar la cuerda" con el club rojiblanco, pero siempre desde una postura profesional y sin gestos de rebeldía. Tiene previsto incorporarse a la disciplina colchonera el 10 de agosto y trasladarle su deseo de salir directamente a la dirección deportiva.
La estrategia de Ferran Torres reabrió la comparación con el caso de la Araña. Ambos utilizaron su posición para empujar un desenlace favorable, aunque la reacción en redes fue mucho más dura con el español. En comunidades culés se multiplicaron los mensajes que pedían venderlo y llegaron a calificar sus declaraciones de "outrageous". El propio delantero reconoció tiempo atrás en un documental de RTVE que las críticas en internet lo afectaron al punto de hacerle perder confianza y alegría, y que tuvo que trabajar con un psicólogo para recuperar estabilidad.
La operación podría acelerarse en las próximas horas, antes de que el internacional regrese a los entrenamientos con el Barcelona. El PSG ya dejó clara su intención de presentar una oferta formal, y el desenlace del tire y afloje con Ferran Torres definirá, en buena medida, con cuánta espalda financiera puede ir Laporta a buscar el golpe grande del mercado con Julián Álvarez.
