(BUENOS AIRES).- “las puertas no están cerradas bajo ningún punto de vista”, sostuvo Lionel Scaloni al explicar la situación de Rodrigo De Paul. La Selección Argentina abrió la nueva etapa con el mediocampista fuera del núcleo estable y convocado únicamente para la despedida de Lionel Messi del 6 de octubre ante Benín.
Rodrigo De Paul fue uno de los pilares de los cuatro títulos del ciclo de Scaloni y titular en el partido decisivo del último Mundial. Lionel Scaloni lo hizo debutar en 2018 durante su interinato, lo sostuvo durante todo el proceso y mantuvo una relación muy cercana con él. El cambio apareció durante el último año, después de que dejara Atlético de Madrid para incorporarse a Inter Miami. El cuerpo técnico mira otras opciones y solo volvería a tenerlo en cuenta si levanta su nivel y recupera roce competitivo en la Selección Argentina.
Rodrigo De Paul consultó al entrenador antes de elegir Inter Miami por el efecto que el cambio de liga podía tener en su lugar en la selección. El futbolista contó: “Me dijo: ‘Yo sé lo que vos me podés dar dentro de una cancha. Mientras juegues, físicamente te encuentres bien, yo ya sé qué clase de jugador sos’”. La respuesta lo tranquilizó, pero el escenario cambió: no es lo mismo rendir en Estados Unidos que en España para un volante cuyo juego depende del despliegue, la intensidad y el ritmo físico. Su presente en Inter Miami explica parte del retroceso.
Los amistosos previos al Mundial ya habían mostrado señales. En la Bombonera, De Paul jugó 45 minutos ante Mauritania, en un equipo con mayoría de suplentes, y 37 ante Zambia; Paredes fue titular en su posición. En la gira sumó un tiempo contra Honduras y otro frente a Islandia. Scaloni nunca pensó seriamente en dejarlo fuera del Mundial, aunque el cuerpo técnico consideraba que, con Paredes disponible desde el comienzo y sin su desgarro, podía haber arrancado en el banco.
La primera práctica abierta después del Mundial tuvo ausencias por distintos motivos: Lionel Messi recién se sumaría el lunes para preparar su despedida, Nicolás Otamendi estaría solo para ese homenaje y Leandro Paredes y Nahuel Molina no participaron porque estaban suspendidos. De Paul, en cambio, no estuvo por una razón vinculada a la nueva consideración deportiva. Scaloni explicó la convocatoria de De Paul y Giovani Lo Celso: “Vienen solo para el último partido porque queremos ver a otros chicos, como en su momento pasó con Fideo (Di María)”.
La salida de Messi y el cierre de la etapa de Otamendi modifican el núcleo del plantel. De Paul fue durante años uno de los principales laderos de Messi junto con Paredes, pero el volante de Boca debe cumplir diez fechas de suspensión y hay dudas sobre su continuidad. En ese espacio, durante la práctica del jueves aparecieron Exequiel Palacios, Valentín Barco y Franco Mastantuono. La convocatoria, integrada por más de 30 jugadores, dejó a De Paul reservado para el homenaje y abrió una competencia nueva por su puesto en la Selección Argentina.
Del lado del futbolista aseguran que De Paul nunca pensó en retirarse: acepta la decisión y buscará revertirla, aunque sabe que no será sencillo. También hubo una charla con el cuerpo técnico sobre cómo recuperar protagonismo. A los 32 años, podría llegar en buenas condiciones a la Copa América de 2028 y al Mundial de 2030. Jugará este domingo con Inter Miami ante Columbus Crew y después viajaría a Buenos Aires con Messi para entrenarse en Ezeiza; en noviembre, la fecha FIFA será el próximo punto de seguimiento, mientras las eliminatorias deben definirse y la Argentina ya tiene su pasaje al Mundial.
