ESPECTÁCULO

«Una raza inferior»: Flavio mendoza recordó sus peleas con Ricardo Fort

 

El artista recordó en Agarrate Catalina la relación con Ricardo Fort y reveló detalles desconocidos.

 
Flavio Mendoza
Flavio Mendoza

(BUENOS AIRES).- “Yo era el pobre desgraciado que llegaba como podía al boliche en colectivo y me iba en colectivo. Y él llegaba ya en esa época con su harén y eran como los chicos lindos, los chicos perfectos. Y él, por ejemplo, no, ni se acercaba a nosotros. Éramos como una raza inferior ya en aquella época”, recordó Flavio Mendoza en diálogo con Catalina Dlugi. La charla, que el artista dedicó sobre todo a su nuevo espectáculo en Puerto Madero, reflotó su vínculo tormentoso con Ricardo Fort, a quien conoció en el boliche gay Bunker.

Los dos se conocían de antes de coincidir en ShowMatch, pero la distancia que Fort imponía era absoluta. “La época de Ricardo Fort, esa época de las peleas con él, a mí me lastimaron mucho”, le contó Mendoza a Dlugi en Agarrate Catalina, por La Once Diez Radio Ciudad, reconociendo que todavía hay heridas abiertas. La dinámica de aquella época, según su relato, era la de un contraste feroz entre su propia precariedad y el poder del empresario chocolatero.

Cuando ambos compartieron la pista de Marcelo Tinelli la hostilidad escaló a otro nivel. Fort, reveló Mendoza, no solo lo criticaba sin tregua: “Yo trabajaba en ese momento en una empresa donde él mandó la DGI. Cosas así que la gente no sabe, esas cosas que él, con el poder y con el dinero, hacía cosas que no estaban buenas”. Mientras Fort jugaba “con esa historieta de que le gustaban las mujeres”, según contó, Mendoza calló: “yo no decía nada, nunca revelé su identidad real. Pero él no me dejaba pasar una. Todo el tiempo era pegarme, pegarme, pegarme, o meterse con mi trabajo”.

Ricardo Fort y Flavio Mendoza

El desenlace de esa historia llegó con la obra Extravaganza. Fort asistió a la función, se emocionó hasta las lágrimas y fue a abrazar a Mendoza. Ese gesto le permitió al productor entender algo más profundo. “No creo que haya sido una mala persona, pero era jodido, y su parte jodida no se daba cuenta que dañaba a otro. Son almas atormentadas, como que les ha pasado algo en su vida y no lo pueden solucionar”, reflexionó.

Esa lectura, aclaró Mendoza, aplica también a otras personas que pasaron por su vida más reciente. Habló de una relación sentimental que terminó de forma abrupta después de un gesto de halago que él hizo en una entrevista con Mirtha Legrand: “Me hizo toda una escena y después me mandaron cosas de él que yo dije: ‘¿Con quién estuve o con quién estoy?’. No, no, no, me… Estoy en un problema”. El productor no dio la identidad de esa persona, pero advirtió sobre una crisis de salud mental extendida: “Hay algo que está pasando. Acordate de lo que te digo: algo pasa, algo pasa”.

La misma franqueza aplica con su hijo Dionisio, a quien le explicó desde chico cómo llegó al mundo: “Le dije por qué no tenía mamá. Nunca le dije que era de un repollo”. Mendoza contó que el nene ya muestra atención al trabajo de su padre: en un ensayo de la cúpula le señaló que una bailarina no había seguido una indicación. “Tiene como una visión”, dijo.

Mendoza se prepara ahora para inaugurar una cúpula colgante con visión de 360 grados en el Casino Buenos Aires, un proyecto que lo tiene “endeudadísimo” pero feliz y que requirió técnicos de China y de Italia. “Todo lo que soy se lo debo a mi país. Todo lo que logré, lo logré acá”, afirmó, y cerró con un pedido: “La cúpula, por favor, apoyemos este megaemprendimiento porque estoy endeudadísimo, pero soy muy feliz”.