(BUENOS AIRES).- “Cada vez se exacerbaba más hasta que después no la pudimos hacer más porque se volvió algo muy personal después de ocho meses”, reveló Flor Vigna al recordar su relación con Luciano Castro en La Casa de los Famosos de México. La actriz y cantante contó cómo la obra El Divorcio, que protagonizó junto a su entonces pareja, terminó reflejando los conflictos que vivían en la intimidad.
Flor Vigna dijo que el proyecto arrancó en uno de los mejores momentos del vínculo entre ambos. “La empezamos a hacer cuando estábamos bien porque teníamos tiempo y nosotros estábamos enamorados”, explicó Vigna durante una charla con sus compañeros de reality. “Hice una obra que se llamaba El Divorcio con mi ex pareja, que los dos éramos actores, y era como que todo el mundo iba a ver esa obra”, agregó.
La trama de la pieza teatral jugaba con los límites entre la ficción y la realidad. “La obra se trataba de ejercicios para no divorciarse y te decías las cosas que te molestan del otro. Eran tres ejercicios y al final se terminaban divorciando”, detalló Flor Vigna.
Con el correr de los meses, lo que ocurría sobre el escenario empezó a calcar los problemas cotidianos de la pareja. “¿Vos podés creer que a lo largo de todo se iba haciendo real? Todo lo que decían los personajes porque los textos eran increíbles”, aseguró la intérprete, que reconoció que la ficción terminó impactando en la vida cotidiana de ambos.
Entre las escenas, había un reclamo que Flor Vigna le hacía a Luciano Castro y que, según admitió, también existía fuera del teatro. “Yo le decía: ‘Vos sos un rata, pero no de plata, de palabras, de cariño’”, contó la artista, que en el reality ya había hablado de otros episodios de su pasado sentimental.
La tensión fue escalando función tras función hasta que la convivencia artística y sentimental se quebró. Flor Vigna explicó que la intensidad emocional crecía noche a noche: lo que empezó como un trabajo en pareja durante un momento de enamoramiento mutuo derivó en una situación imposible de sostener.
La obra dejó de hacerse por completo porque la línea entre el guion y la vida real desapareció. “Se volvió algo muy personal después de ocho meses”, cerró Flor Vigna, que permanece en el certamen mexicano y sigue repasando sin filtros su pasado sentimental.
