(BUENOS AIRES).- La inhabilitación que la FIFA le aplicó el lunes al mediocampista tiene una salida y el club ya la conoce. Hernán Castillo contó que Giuliano Galoppo va a hacerse cargo de la deuda que originó la sanción, y que apenas la cancele va a quedar en condiciones de volver a jugar y de emigrar.
«Galoppo paga y se soluciona, y lo tiene que pagar Galoppo, y lo va a hacer. Si no, se va a quedar un año sin jugar, porque River no le tiene que pagar si está inhabilitado», explicó el periodista sobre la decisión que tomó el futbolista después de conocer la resolución del organismo.
El periodista también marcó una diferencia con la forma en que se contó el caso. «No tiene ningún inconveniente para jugar, está limitado si no lo paga. Pagando está habilitado», señaló, y remató: «Hay que ver cómo cuentan la historia, hay mucho casi contando cosas que no son así».
El punto tiene sustento en el propio texto de la resolución. La Comisión Disciplinaria lo declaró responsable del incumplimiento total de un laudo del Tribunal de Arbitraje Deportivo y le fijó un plazo de treinta días para saldar la deuda. La sanción rige hasta que el futbolista cancele el monto, y recién si eso no ocurre se extiende hasta un máximo de seis meses.
De dónde viene la deuda que lo dejó afuera
El reclamo llegó desde su entorno anterior. Quien lo demandó fue su ex representante, Leandro Nicolás Escudero, después del traspaso del volante desde Banfield al San Pablo, una operación cerrada a mediados de 2022 por una cifra cercana a los ocho millones de dólares y sobre la que quedó una diferencia sin saldar.
Las cifras que fijó el organismo son altas. El futbolista debe abonarle a Escudero quinientos treinta mil dólares y cuatro millones trescientos ochenta y siete mil pesos, además de una multa de cinco mil dólares para la propia FIFA, un desembolso que según Castillo ya estaba contemplado en el vínculo que el jugador firmó con el club de Núñez.
El objetivo del volante es puntual. Castillo señaló que Galoppo quiere quedar habilitado para cerrar su pase a un club de Turquía, un destino que le permitiría dejar el grupo de futbolistas apartados en el que quedó tras la decisión del cuerpo técnico y que en las últimas semanas ya perdió a varios de sus integrantes.
