ESPECTÁCULO

¿Qué pasó?: el sorpresivo rating de Gran Hermano que sorprendió a todos

 

Telefe lidera el horario, pero la audiencia no acompañó la tensión.

 
Gran Hermano
Gran Hermano

(BUENOS AIRES).- La gala de eliminación de Gran Hermano del primer lunes de agosto entregó una noche de máxima tensión entre Campanita y Solange, que terminaron como enemigas declaradas, pero los números de rating encendieron las alarmas de la producción: el pico de audiencia se quedó en 12.4 puntos, lejos de las marcas históricas del ciclo.

La previa de la noche estuvo a cargo de Pasapalabra, que le entregó al reality una pantalla de 9.6 puntos, un piso habitual para el programa de entretenimientos. Con el arranque de la gala de Gran Hermano, la aguja reaccionó de inmediato y escaló hasta quebrar la barrera de los 11 puntos, rozando la marca con un valor de 11.9.

El dato alcanzó para ubicar a Telefe al frente de la grilla horaria en forma absoluta, pero dista de las marcas habituales de las emisiones pasadas, cuando el formato solía instalarse de manera holgada entre los 12 y 13 puntos de audiencia.

La definición del mano a mano

Dentro de la casa, el enfrentamiento entre Campanita y Solange —»un cruce a todo o nada entre dos jugadoras que terminaron como enemigas declaradas»— marcó el pulso de la emisión y derivó en un mano a mano que definió la eliminación. El momento cúlmine de la noche ocurrió en la antesala de esa definición, cuando la pantalla rozó su techo máximo.

Según datos aportados por Moskita Muerta, el pico fue de 12.4 puntos, un registro que, sin embargo, quedó por debajo de los récords que el reality supo consolidar en temporadas anteriores. A pesar de que se trató de una de las galas más picantes y tensionantes en lo que va del certamen, el clímax dramático del juego no logró empujar la medición.

La emisión, además, no logró convocar a más de 800 mil espectadores en la medición global, un dato revelado por el periodista Nacho Rodríguez que expuso la fragilidad de la convocatoria incluso en una noche caliente.

La gala derivó en la impactante salida de Campanita y dejó a la producción de Gran Hermano en alerta. La distancia con las marcas históricas del ciclo evidenció que la tensión dentro de la casa no siempre se traduce en rating, y la noche terminó con más de una pregunta sobre el rumbo de la temporada.