(BUENOS AIRES).- “Que no salga nunca”
Esa fue la frase con la que los hinchas de Boca respaldaron masivamente a Leonel Flores, la figura del triunfo por 1-0 ante Estudiantes en el estadio de Huracán. El extremo se ganó la ovación de los simpatizantes xeneizes con una actuación que generó un consenso pocas veces visto en las redes sociales.
Flores se desempeñó por la banda derecha y su rendimiento fue clave para desequilibrar un partido que se presentó cerrado por momentos. El juvenil apostó al uno contra uno y utilizó la gambeta como principal herramienta para complicar a la defensa rival; cada intervención suya encendió al público y generó peligro constante en ataque.
Los posteos de los fanáticos se llenaron de elogios: muchos remarcaron su actitud, su atrevimiento y su capacidad para romper líneas, algo que Boca necesitaba ante un rival que le dificultó el juego colectivo. La frase “que no salga nunca” se multiplicó como reflejo del deseo de verlo como titular indiscutido.
El rendimiento de Flores no solo fue celebrado por los simpatizantes, sino que también podría influir en las decisiones del entrenador de cara a los próximos partidos. Su actuación lo posiciona como una alternativa fuerte para ganarse un lugar fijo en el once inicial.
Boca todavía busca regularidad en su funcionamiento y la aparición de un futbolista vertical, que encare y genere situaciones de gol en encuentros donde el juego colectivo no fluye, representa una noticia importante para el cuerpo técnico. El perfil de Flores encaja con esa necesidad puntual que mostró el equipo en varios tramos del partido.
Con el respaldo del público y una actuación que no pasó desapercibida, Leonel Flores dio un paso importante en su consolidación dentro del plantel. Su rendimiento ante Estudiantes dejó un mensaje contundente: para los hinchas, el extremo ya se ganó la titularidad.
