(BUENOS AIRES).- “También hablé con el técnico. Yo pienso que cuando algo es para uno, no hay nada que lo cambie. Si viene otra cosa es lo que toca, lo que hay que aprovechar y darle valor”, contó Ezequiel «Chimy» Ávila. El delantero explicó que Independiente terminó siendo su destino después de que Boca frenara su llegada por una decisión del cuerpo técnico: priorizar un marcador central ante la superpoblación de delanteros.
Ezequiel Ávila había sido uno de los nombres evaluados por la dirigencia de Boca durante el mercado de pases 2026. El delantero mantuvo charlas con Leandro Paredes, capitán de Boca, y con Rodolfo Arruabarrena, entonces entrenador del equipo. “Tuve una charla con Lean (Paredes), lo conozco desde chico y compartimos mucho en Inferiores. Se puso siempre a disposición”, contó Ávila.
La decisión que frenó el pase a Boca
Rodolfo Arruabarrena no otorgó el aval para que Boca hiciera una oferta contractual por Ávila. La decisión respondió a un criterio táctico y estructural: el cuerpo técnico consideró que el plantel tenía una marcada superpoblación de delanteros y eligió priorizar la incorporación de un marcador central. Así, el interés no avanzó hasta convertirse en una propuesta formal.
Boca terminó por decantarse por Enner Valencia y descartó la llegada de Ávila. El acuerdo económico con el delantero estaba encaminado y el futbolista había descartado otros sondeos, pero la falta de aval frenó el paso siguiente. Por eso, Ávila no vistió la camiseta azul y oro y la dirigencia reorientó la búsqueda en el mismo mercado.
Rosario Central también intentó sumar al delantero, aprovechando la presencia de su hermano Gastón en el club rosarino. La alternativa tampoco se concretó y Ávila decidió continuar su carrera en Independiente, donde llegó como refuerzo para el fútbol argentino. El desenlace dejó atrás las conversaciones con Boca y definió su regreso al país.
Independiente fue descripto por Ávila como el lugar donde buscará responder al respaldo recibido. “Hoy la directiva y los hinchas de Independiente me arropan y me dan cariño, y voy a tratar de hacer las cosas bien”, afirmó. El delantero además vestirá la camiseta número seis, elegida en honor a la fecha de cumpleaños de él y de su hijo.
La etapa previa de Ávila transcurrió durante nueve años en el fútbol español. En su última campaña con Real Betis disputó 30 encuentros oficiales, con tres goles y tres asistencias, y fue titular en diez partidos; además, se había nacionalizado y llegó a estar en la órbita de la selección de España bajo Luis de la Fuente. Ávila reveló los detalles de la negociación frustrada el 20 de agosto de 2026, ya con 32 años y como refuerzo de Independiente.
