(BUENOS AIRES).- «En River tenemos un presidente que se crió dentro de la cancha, por la historia de su padre, pero no salió nunca del estadio. No sabe qué hay pasando Libertador», disparó Jorge Rial contra la cúpula dirigencial de River. El conductor cargó con dureza contra el máximo responsable del club de Núñez y deslizó sospechas sobre el negocio de los pases de jugadores.
La crítica de Rial apuntó al supuesto encierro institucional de la dirigencia millonaria y a su desconexión con la realidad que corre más allá de los muros del Monumental. La mención a la avenida Libertador no fue casual: opera como metáfora geográfica del límite que, según el periodista, el presidente del club nunca cruza.
El momento de mayor virulencia llegó cuando Jorge Rial vinculó un viaje oficial con la contratación de un dirigente europeo para el área de fútbol. «Lo mandaron de gira por el exterior y trajeron a un español, que nadie conoce, para meterse en el curro de la compraventa de jugadores, porque es un curro», denunció, sin identificar a la persona pero dejando en claro que, a su juicio, la operatoria de transferencias esconde irregularidades.
Rial fue más allá y sugirió que el tema podría escalar si avanza una investigación formal. «Ojo cuando se empiece a investigar…», advirtió, instalando un manto de duda sobre los manejos del fútbol profesional sin aportar precisiones pero con una advertencia abierta.
El periodista también se refirió al entrenador Eduardo Coudet, a quien definió como un técnico con poca cintura frente a los micrófonos. «Yo entiendo que no es hábil declarante Coudet, pero es el técnico que eligieron ustedes», afirmó Rial, en un mensaje que devolvió la responsabilidad a los directivos que lo designaron en el cargo.
Sobre el cierre, Jorge Rial subió el tono y sentenció que los controles internos del club están anulados. «La dirigencia está blindada, este es el país que tenemos, están cagando al fútbol también», concluyó el conductor, en una declaración que combinó la crítica puntual a la gestión de River con una lectura más amplia sobre el entramado de poder en el fútbol argentino.
La embestida de Rial expone una grieta profunda entre un sector del periodismo y la conducción del club de Núñez, que hasta ahora no respondió a las acusaciones.
