(BUENOS AIRES).- “Los clásicos se ganan. La alegría que uno le da al hincha cuando se gana el clásico es inmensa. Le cambia el ánimo a la gente”, dijo Juan Román Riquelme. En los casi siete años transcurridos desde diciembre de 2019, Boca ganó apenas 12 de 51 clásicos durante el ciclo iniciado con la fórmula encabezada por Jorge Amor Ameal. El empate ante Racing en el Cilindro, en el duelo número 51, dejó gusto a poco y volvió a exponer una cuenta pendiente de la gestión dirigencial.
Boca perdió 17 clásicos y ganó 12 durante el período iniciado en diciembre de 2019. La efectividad fue de 37,9% de los puntos, equivalente a 57 sobre 153 posibles. El número confirma que el equipo cayó más veces de las que se impuso y que el empate ante Racing no alcanzó para cambiar la tendencia.
La gestión de Juan Román Riquelme también atraviesa una sequía de títulos de tres años y medio. El equipo sumó apenas 7 de los 18 puntos disputados en el Clausura 2026 y quedó afuera de la fase eliminatoria del Grupo A. Boca fue eliminado de la Libertadores en la fase de grupos, tiene a la Sudamericana como certamen consuelo y se ubica sexto en la tabla anual, posición que lo deja afuera de la máxima competencia continental de 2027.
Racing, la cuenta más negativa para Boca
Racing concentra el peor registro de Boca desde 2020: en 19 partidos, el equipo ganó 3, empató 9 y perdió 7, con una eficacia del 31,8%. Arruabarrena nunca pudo vencer a la Academia como entrenador xeneize; entre 2014 y 2015 perdió los cuatro cruces anteriores y este domingo al menos empató. Los duelos de eliminación directa también favorecen a Racing, que supera a Boca por 4 a 3; el último fue el 1-0 de las semifinales del Torneo Clausura 2025, con gol de Maravilla Martínez.
River aparece como la excepción en el balance contra los grandes. En 15 enfrentamientos de la era Juan Román Riquelme, Boca ganó 5, empató 5 y perdió 5, con una eficacia del 44,4%; en eliminaciones directas, además, se impone por 6 a 5. Las dos únicas victorias de Boca en los últimos 14 clásicos fueron contra River: 2-0 en la Bombonera el 25 de noviembre de 2025, con goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel, y 1-0 en el Monumental el 19 de abril, con penal de Leandro Paredes. Boca y River volverán a cruzarse el 1° de noviembre a orillas del Riachuelo.
Independiente y San Lorenzo completan el balance contra los otros grandes. Boca jugó 9 veces con Independiente: hubo 2 victorias por lado y 6 empates, con una eficacia del 40%; el único cruce de eliminación directa terminó 1-0 para el equipo de Avellaneda en los cuartos del Torneo Apertura 2025, con gol de Alvaro Angulo, bajo la conducción de Gustavo Quinteros. Boca enfrentó a San Lorenzo en 7 partidos, con 2 triunfos xeneizes, 3 azulgranas y una cosecha del 38,8%.
Rodolfo Arruabarrena tiene un registro general negativo en sus dos ciclos: 3 victorias, 5 empates y 8 derrotas en 16 partidos. En el ciclo actual, lleva 11 encuentros con 6 triunfos, 4 igualdades y una caída, pero la exigencia no baja. “Falta muchísimo para el equipo que pretendo. Jugamos bien, pero no me conformo. Estamos en Boca y no podemos conformarnos, tenemos que ganar, tratar de ser protagonistas en todos los torneos y saber que tenemos un semestre cargado de muchos partidos, de muchas concentraciones. De la cabeza y físicamente vamos a tener que estar muy bien y el juego lo tenemos. Tengo buen pie, pero tenemos que ganar, sin que sea presión, pero es una obligación. Estamos en uno de los clubes más importantes del mundo y eso lo sabemos y asumimos”, sostuvo el entrenador. El calendario inmediato ofrece Lanús el viernes y Vélez el miércoles por la Copa Argentina.
