(BUENOS AIRES).- “Nosotros fuimos claros, estamos en negociaciones, es difícil, el que venga es para un salto de calidad, no es para sumar. Aunque estamos en defensa con algunos jugadores averiados, si no hay salto de calidad…”, explicó Rodolfo Arruabarrena. Boca concretó cuatro incorporaciones en el mercado de pases, pero el pedido del entrenador por un marcador central sigue pendiente. La necesidad tomó más peso después del empate 1-1 ante Racing en Avellaneda y de la lesión de Ayrton Costa.
Rodolfo Arruabarrena reclama desde hace tiempo un marcador central que eleve la competencia interna y represente un salto de calidad para la defensa. El técnico expuso la situación en la conferencia de prensa que dio en Avellaneda y dejó en claro que el presidente Juan Román Riquelme conoce su necesidad. “Él sabe lo que necesito”, afirmó el entrenador. Marcelo Delgado, encargado del fútbol del club, también conoce la postura de Arruabarrena, que públicamente respalda a los defensores que tiene a disposición: Nicolás Figal, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Marco Pellegrino y Facundo Jagger Herrera. El DT dice que “iría a la guerra con ellos”.
El salto de calidad que pide Arruabarrena
Johan Romaña fue el primer intento concreto de Boca para reforzar esa zona. Riquelme presentó una oferta, pero San Lorenzo no respondió y finalmente terminó negociando al defensor al exterior por una cifra menor a la que estaba dispuesto a pagar Boca. La operación no avanzó y el reclamo por un central quedó abierto.
Boca tiene cupos para reforzar hasta el 2 de septiembre a partir de la salida de varios futbolistas. En ese marco, aparecieron distintos nombres para la defensa, aunque ninguno terminó de convencer por diferentes razones. Santiago Núñez, de Estudiantes; Nacho Vázquez, de Platense; y Kevin Lomónaco, de Independiente, fueron algunos de los centrales que sonaron.
Francisco Álvarez, defensor de Argentinos Juniors, se sumó en las últimas horas a la lista de apuntados. Su aparición no modificó, por ahora, la postura interna de la dirigencia, que con Riquelme y Delgado a la cabeza no está convencida de sumar un jugador. La búsqueda, de todos modos, continúa condicionada por la exigencia del entrenador: el refuerzo debe significar una mejora concreta y no una incorporación más.
Desde Ezeiza aseguran que hoy no hay gestiones por ningún central, ni siquiera ante esta seguidilla de lesiones. La dirigencia considera que el plantel está cerrado, mientras Arruabarrena insiste en que solo tendría sentido sumar a alguien que produzca el salto de calidad que reclama. Esa diferencia mantiene abierta la discusión por el quinto refuerzo.
Matías Satas, capitán de la Selección Sub20, será promovido a Primera desde este martes, 25 de agosto. La llegada del juvenil se suma a Facundo Jagger Herrera y a los cuatro centrales que Boca tenía desde el inicio, un argumento más para quienes entienden que no hace falta incorporar. El plazo para reforzarse vence el 2 de septiembre y, hasta el momento, el club llegará a esa fecha sin gestiones activas por un marcador central.
