(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena reclama un marcador central para Boca, pero Juan Román Riquelme no quiere avanzar con el refuerzo que pidió el entrenador. La disputa quedó expuesta el 21 de agosto de 2026, en la etapa final del Mercado de pases, mientras el equipo se prepara para el clásico ante Racing del próximo domingo.
Rodolfo Arruabarrena aceptó volver a ser el entrenador de Boca después de plantearle a Juan Román Riquelme que quería tener total poder de decisión para buscar futbolistas y armar el plantel profesional. El presidente aceptó correrse y darle ese margen, algo que no había hecho antes con otros técnicos. Bajo ese esquema, los jugadores que llegaron con el visto bueno de ambos fueron Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia.
El pedido que abrió la diferencia fue la incorporación de un marcador central. Rodolfo Arruabarrena eligió a Francisco Álvarez, defensor de Argentinos Juniors y una de las grandes figuras del fútbol argentino, como el nombre que quería sumar a Boca. Juan Román Riquelme, sin embargo, no quiere contratarlo por el costo de la operación. La discusión quedó concentrada en ese refuerzo y en el precio que el club debería pagar.
Argentinos Juniors pidió 7 millones de dólares cuando Boca consultó por Francisco Álvarez. La cifra generó el rechazo de Riquelme y llevó al presidente a buscar otras opciones para la defensa. Santiago Núñez, de Estudiantes de La Plata, apareció como una alternativa, aunque la operación no es sencilla porque el equipo disputa la Copa Libertadores. Nacho Vázquez, de Platense, también fue mencionado como una posibilidad.
Kevin Lomónaco fue otra de las alternativas que llegaron a la mesa de Boca. Su representante ofreció al jugador y Juan Román Riquelme levantó rápidamente el pulgar, pero Rodolfo Arruabarrena rechazó la posibilidad. El entrenador quiere otro tipo de zaguero central y, por ese motivo, el nombre de Lomónaco no logró convertirse en un acuerdo. El desacuerdo incluye la evaluación del jugador y el perfil de zaguero que pretende Arruabarrena.
La decisión de Riquelme y el caso Di Lollo
Juan Román Riquelme definió que Boca no irá a buscar a ningún marcador central si antes no se vende a uno del plantel. La condición modifica el escenario de la etapa final del Mercado de pases y deja en suspenso la respuesta al pedido del entrenador. Lautaro Di Lollo es el juvenil que tiene sondeos para salir, aunque Rodolfo Arruabarrena pretendía que llegara un defensor incluso si finalmente el jugador permanecía en el equipo. Esa posición del técnico choca con el límite fijado por el presidente.
El contrapunto entre Rodolfo Arruabarrena y Juan Román Riquelme ya genera tensión dentro de Boca. El equipo, además, demuestra en la cancha que necesita un refuerzo en defensa, un elemento que sostiene el reclamo del entrenador pero no modifica la decisión económica del presidente. La definición quedará abierta hasta el cierre del Mercado de pases, con el clásico ante Racing del próximo domingo como el compromiso inmediato de Boca.
