DEPORTES

Julián Álvarez y Arsenal: las claves de la negociación que revoluciona al Mercado de Pases

 

El delantero regresó a los entrenamientos mientras se acerca el cierre del mercado español.

 
Julián Álvarez
Julián Álvarez

(BUENOS AIRES).- Arsenal aparece como otro club interesado en incorporar a Julián Álvarez, en una operación que podría alcanzar los 150 millones de euros. La alternativa surge mientras las conversaciones entre Atlético de Madrid y Barcelona siguen estancadas, pero no hay una transferencia confirmada. Por ahora, esa opción no convencería al futbolista.

Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado de Atlético de Madrid, aseguró: “Evidentemente, si él llegara a la conclusión de que es incompatible estar en Madrid y en el Atlético de Madrid buscaríamos alguna alternativa, pero nunca sería al Fútbol Club Barcelona”. La postura del dirigente bloquea una negociación convencional con Barcelona, aunque deja abierto el análisis de otras propuestas, entre ellas la de Arsenal.

Julián Álvarez volvió a entrenarse con el plantel el 30 de agosto de 2026, después de ausentarse de las prácticas del miércoles, jueves y viernes por la mañana. Atlético de Madrid atribuyó esas faltas a una indisposición y señaló que el delantero había trabajado de manera individual el viernes por la tarde. El sábado quedó fuera de la convocatoria ante Sevilla, partido que el conjunto madrileño ganó por 3-1.

El cierre del Mercado de Pases español será el martes a las 23:59, por lo que el margen para concretar una operación es reducido. Arsenal aparece como una alternativa que podría avanzar con una cifra cercana a los 150 millones de euros, aunque no existe información sobre un acuerdo entre los clubes ni confirmación de que Álvarez haya aceptado esa posibilidad.

La vía legal y el riesgo económico

El artículo 16 del Real Decreto 1006/1985 contempla que un deportista profesional pueda extinguir unilateralmente su vínculo laboral sin una causa atribuible al club. El contrato de Julián Álvarez con Atlético de Madrid se extiende hasta 2030, por lo que la aplicación de ese mecanismo le permitiría intentar una salida por decisión propia. La hipótesis, de todos modos, permanece en el plano teórico.

La indemnización no quedaría definida automáticamente por el contrato. Si no existe un acuerdo entre las partes, la justicia laboral española debería evaluar las circunstancias deportivas, el perjuicio provocado a la institución y los motivos de la ruptura. La cláusula de rescisión de Julián Álvarez está fijada en 500 millones de euros, una cifra que podría ser tomada como referencia, pero que no necesariamente sería trasladada de forma íntegra al monto final.

La eventual firma con un nuevo club dentro del año posterior a la extinción del contrato también tendría consecuencias económicas. La entidad que incorpore al delantero podría asumir una responsabilidad subsidiaria por las obligaciones fijadas judicialmente, una situación que alcanzaría a Arsenal si finalmente concretara su llegada. En el caso de Barcelona, además, el conflicto quedaría sujeto a la legislación española porque Atlético de Madrid y el club catalán pertenecen a la misma federación, y no a las reglas disciplinarias de FIFA aplicables a determinadas transferencias internacionales.

Julián Álvarez está dentro del período protegido de su contrato, que para los futbolistas que firman entre los 23 y los 28 años abarca las primeras tres temporadas. En determinados casos de ruptura internacional sin causa justa durante ese lapso, las reglas de FIFA contemplan sanciones deportivas para el jugador y para el club que lo incorpore. El escenario de Arsenal, por su dimensión internacional, debería evaluarse bajo ese marco si la salida se produjera por fuera de un acuerdo entre las instituciones.

El próximo paso será conocer si Arsenal transforma su interés en una propuesta concreta antes del cierre del mercado. Si no hay avances hasta el martes, la continuidad de Julián Álvarez en Atlético de Madrid ganará fuerza, especialmente después de su regreso al entrenamiento colectivo.