(BUENOS AIRES).- «La situación es muy clara, la entidad tomó una decisión que Miguel Ángel (Gil Marín, CEO de la entidad) explicó muy bien. Estamos muy contentos con Julián, desde lo deportivo le ayudaremos para que siga creciendo, para que siga mejorando y para que nos vuelva a dar lo que nos ha dado en estos dos años, que fue un montón», había dicho Diego Simeone el sábado. Este miércoles, Julián Álvarez se reincorporó a los entrenamientos del Atlético de Madrid y, antes de la sesión en la Ciudad Deportiva de Majadahonda, habló con el entrenador.
No hubo una reunión después del entrenamiento, pero sí una charla previa entre Julián Álvarez y Simeone. La conversación fue cordial y el delantero le explicó su situación. Simeone le insistió en que la decisión es del club y en que él solo puede ayudarlo desde lo deportivo. El atacante estuvo acompañado en Madrid por sus representantes, Fernando Hidalgo y Sergio Díaz.
El técnico ya había dejado clara su posición el sábado desde Seúl, antes de jugar ante el Manchester City. Simeone se mostró alineado con el club y con la postura de Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado de la entidad rojiblanca.
Julián Álvarez había dicho el 22 de junio, tras el partido de Argentina ante Austria en el Mundial, que «lo mejor para ambas partes es una transferencia» y que quería «cumplir su sueño». El Atlético mantiene la postura de no negociar su salida: el contrato del delantero se extiende hasta 2030 y la cláusula de rescisión es de 500 millones de euros. Barcelona apareció como principal interesado y el Comité de Disciplina de la RFEF abrió un procedimiento disciplinario extraordinario contra el club catalán por contactos con el entorno del futbolista mientras tenía contrato vigente con el Atlético.
La expectativa por la vuelta de Julián Álvarez se notó en la gran cantidad de medios presentes en Majadahonda. El delantero arrancó la sesión junto a Koke, Lemar, Grimaldo, Baena, Giuliano, Llorente y Pubill. Después integró el bloque sin pechera junto a Llorente, Pubill, Giménez, Dani Martínez, Carlos Martín, Hjulmand, Cardoso, Baena y Lemar. La única ausencia del grupo fue Sørloth.
Simeone reagrupó al plantel en el campo 4 para trabajar situaciones de juego real con dos equipos diferenciados. El entrenador probó una línea de tres centrales con Domínguez, Le Normand y Hancko, escoltados por Giuliano y Grimaldo en los carriles. Hjulmand, Koke y Barrios formaron en el mediocampo, y Kang-in Lee y Lookman quedaron por delante. La sesión cerró con trabajo específico de finalización para los atacantes.
El Atlético prepara el amistoso del próximo viernes ante el Marsella y el arranque de la temporada frente al Málaga en el Metropolitano. Julián Álvarez volvió a quedar a disposición de Simeone como una de las principales referencias ofensivas del plantel, con la novela de su futuro todavía abierta.
