DEPORTES

Guerra desatada entre Barcelona y Atlético por Julián Álvarez

 

La disputa suma una ausencia al entrenamiento, tensión con los hinchas y una cláusula que cambia según el comprador.

 
Julián Álvarez
Julián Álvarez

(BUENOS AIRES).- “La única víctima del caso Julián somos nosotros”, comunicó el Atlético de Madrid en un comunicado. El conflicto por Julián Álvarez escaló el 26 de agosto: el club negó que vaya a venderlo al Barcelona, mientras Hansi Flick reafirmó que el equipo catalán insistirá por el delantero argentino.

Hansi Flick respaldó la postura de Barcelona después de una reunión con Joan Laporta y Deco. Consultado por Álvarez, el entrenador afirmó: “El presidente lo dejó claro, y Deco y yo estamos de acuerdo”. Su definición dejó al atacante como la única alternativa prevista para reforzar la ofensiva y descartó una segunda opción si la operación no avanza.

Flick también intentó bajar el foco sobre el delantero durante una conferencia de prensa. “Yo no quiero hablar de Julián, quiero hablar de la situación del club. Hemos hecho fichajes muy buenos. El club tiene que pensar en el futuro. Yo, como entrenador, pido lo mejor y más, pero luego puede funcionar o no”, explicó. El técnico agregó que tiene confianza en el plantel y que el club trabaja junto con Deco para las próximas temporadas.

La respuesta del Atlético y las alternativas

Joan Laporta había ratificado el interés de Barcelona por el delantero y defendió la propuesta presentada al Atlético de Madrid. “Seguimos muy interesados en Julián Álvarez. Nos gustaría que aceptaran nuestra oferta, y lo estamos haciendo con el máximo respeto hacia el Atlético de Madrid”, sostuvo el presidente. También indicó que Barcelona estaría listo para comprarlo si el club español decide venderlo durante esta ventana de transferencias.

Julián Álvarez no se presentó al entrenamiento del miércoles 26 de agosto en la Ciudad Deportiva de Majadahonda. El Atlético de Madrid atribuyó la ausencia a una “indisposición”. El episodio ocurrió después de que aparecieran carteles contra el delantero en las inmediaciones del lugar de entrenamiento.

La tensión con los hinchas ya había quedado expuesta durante el partido ante Villarreal. La afición del Atlético de Madrid reprobó fuertemente a Álvarez, y un asistente del club le impidió saludar a los simpatizantes para evitar que le arrojaran peluches con forma de ratas. El delantero había marcado su postura de querer dejar el equipo y pasar a Barcelona al inicio del Mundial 2026, una decisión que cayó mal en el club.

La cláusula de salida marca una diferencia entre Barcelona y el resto de los posibles interesados. El Atlético de Madrid solo dejaría ir a Álvarez al conjunto catalán mediante el pago de 500 millones de euros. Para otros clubes, salvo el Real Madrid, el valor mencionado se ubica entre 120 y 150 millones de euros; el Arsenal aparece como el equipo que busca avanzar por el argentino.

Fuentes de la cúpula atlética sostuvieron: “Hay 0% de posibilidades de venderlo al Barça”. Esas mismas voces también afirmaron: “Esta situación no va de dinero, va de dignidad”. La postura expone que el rechazo a Barcelona responde al conflicto generado alrededor del jugador y no a una diferencia sobre el monto de la operación.

El Arsenal es la opción más concreta para el futuro de Julián Álvarez. Si el delantero no acepta ese traspaso, deberá permanecer en el Atlético de Madrid hasta la reapertura del mercado. La ventana de transferencias cerrará el 31 de agosto en la Bundesliga y el 1 de septiembre en La Liga, la Premier League, la Ligue 1 y la Serie A.