(BUENOS AIRES).- Julián Álvarez evalúa impugnar judicialmente su cláusula de rescisión de 500 millones de euros ante la negativa del Atlético de Madrid de negociar su salida al Barcelona. La controversia entre el delantero argentino y la dirigencia rojiblanca sumó un capítulo de alto voltaje cuando el futbolista pidió una reunión y el club se la negó.
La chance de una batalla legal se instaló en las últimas horas. Especialistas en derecho deportivo sostienen que la cifra de la cláusula de Julián Álvarez resulta desproporcionada en relación con el salario del futbolista y con su valor de mercado. La justicia española tiene facultades para revisar cláusulas que restringen la libertad profesional, una vía que aparece como la única alternativa que no depende de la voluntad del club.
El propio Julián Álvarez viene de un episodio que sumó tensión a un vínculo ya desgastado. Pidió una reunión para hablar de su futuro, la dirigencia del Atlético de Madrid la rechazó y, a pesar de la negativa, el jugador se presentó a reincorporarse acompañado por uno de sus representantes.
La postura del club madrileño es inamovible: el delantero no sale hacia un rival directo de la liga salvo que alguien deposite la cláusula completa. En ese marco, la entidad colchonera ya rechazó una oferta de 100 millones de euros del Barcelona y otra de 120 millones que llegó desde el Real Madrid por Julián Álvarez.
El conflicto también escaló a la vía institucional. El Atlético de Madrid presentó una denuncia ante la FIFA contra el club catalán por negociar con un futbolista que tiene contrato vigente durante el período protegido que fija el reglamento.
El vínculo que ata al delantero con la institución rojiblanca se extiende hasta el 30 de junio de 2030. Ese largo plazo le da aire a la dirigencia, que no tiene ninguna urgencia económica para sentarse a negociar un traspaso anticipado. Las dos ofertas rechazadas —la del Barcelona y la del Real Madrid— confirman que sin un pago completo de la cláusula no hay salida posible desde lo contractual.
Julián Álvarez, campeón del mundo con la selección argentina, quedó atrapado en una pulseada que combina frentes deportivos, institucionales y ahora judiciales. La impugnación de la cláusula surge como el único recurso que no depende de la voluntad del Atlético de Madrid para destrabar un enfrentamiento que ya escaló a los tribunales de la FIFA y a la interna del plantel.
