(BUENOS AIRES).- El partido entre Boca y Lanús por la séptima fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional 2026 tuvo una jugada discutida antes del primer cuarto de hora. Leonel Flores impactó la pierna izquierda de Sasha Marcich y recibió una tarjeta amarilla a los 13 minutos. Lanús reclamó la expulsión del delantero de Boca.
La acción se produjo cuando Flores intentó presionar la salida del Granate. Marcich ya se había desprendido de la pelota cuando el delantero de Boca llegó con una entrada tardía y le dio un planchazo sobre la pierna izquierda.
El reclamo de Lanús apareció de inmediato y estuvo dirigido contra la decisión tomada en el campo de juego. Los jugadores de la visita entendieron que la infracción de Leonel Flores debía ser sancionada con una expulsión, pero Pablo Dóvalo mantuvo la tarjeta amarilla como castigo.
Pablo Dóvalo observó la jugada y resolvió amonestar a Flores a los 13 minutos. El árbitro sancionó la entrada tardía y no mostró la tarjeta roja que reclamaban los futbolistas de Lanús.
Germán Delfino, encargado del VAR, y Javier Uziga, AVAR, no llamaron a Dóvalo para que revisara la jugada. La intervención del equipo arbitral de video no modificó la sanción original, que quedó establecida como una amonestación para el delantero de Boca.
La decisión se mantuvo pese a la protesta de los jugadores de Lanús. El referí no recibió la indicación para acercarse al monitor y analizar nuevamente el planchazo de Flores sobre Marcich.
La jugada ocurrió durante los primeros minutos del encuentro, cuando Boca intentaba presionar la salida de Lanús. Flores fue sobre Marcich después de que el lateral del Granate soltara la pelota, y el contacto se produjo sobre la pierna izquierda del defensor.
El tiro libre para Lanús permitió reanudar el encuentro después de la protesta. La secuencia quedó definida con Leonel Flores amonestado, Sasha Marcich como destinatario de la infracción y el reclamo visitante por una expulsión que finalmente no fue sancionada.
Así, la primera polémica del partido quedó centrada en la diferencia entre el castigo aplicado por Dóvalo y la sanción que reclamaba Lanús. El juego continuó con tiro libre para la visita y sin revisión de la acción por parte del VAR.
