(BUENOS AIRES).- “Muy contento, agradecido que me den la oportunidad de ser titular. Gracias a Dios se me pudo abrir el arco en mi primer partido… a seguir, que esto recién arranca”, dijo Leonel Flores después de un debut soñado con la camiseta de Boca Juniors: titular, golazo y figura del partido.
Visiblemente emocionado tras el encuentro, el delantero reflejó la mezcla justa de euforia y tranquilidad que lo acompañó durante la noche. “Esto recién arranca”, repitió, consciente de que el camino empieza y de que un solo partido no define una carrera.
El hambre de los que vienen de abajo
Flores no se apropió del mérito en soledad. Señaló que su aparición es parte de un movimiento más amplio que viene desde las inferiores. “Hay muchos chicos de abajo que tienen hambre de ganar y salir adelante”, aseguró, en una definición que lo pinta como un emergente de una camada que empuja con fuerza en la Primera de Boca.
El trabajo sucio también fue parte de su libreto. Según contó, el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena le pidió un sacrificio extra. “Me piden que dé una mano a Lea (Nicolás Lozano) y que ayude en el retroceso”, explicó, mostrando que entendió a la perfección el rol táctico que le asignaron, más allá del brillo ofensivo.
La joya de la noche, claro, fue el gol. El propio Flores lo describió con simpleza: “Encaré al lateral y apenas vi el hueco, pateé”. Una definición que habla de confianza, lectura rápida y determinación, virtudes que no siempre están presentes en un debut.
El contraste con el semestre anterior fue inevitable. El joven atacante no había sumado minutos con el entrenador previo y la llegada del Vasco Arruabarrena le abrió la puerta. “No pude entrar en los partidos que estuve con el cuerpo técnico anterior y por suerte el Vasco me dio la oportunidad”, afirmó sin rodeos.
Flores mostró que entiende lo que pide el cuerpo técnico: un equilibrio entre ataque y sacrificio que resulta clave para ganarse un lugar en este Boca. Su actuación fue activa, decidida y sin miedo a asumir protagonismo en un escenario exigente.
Con este estreno estelar, Boca suma una alternativa más en ataque y, de paso, confirma que sus juveniles están listos para el salto. Si Flores mantiene este nivel y esta mentalidad, el gol de anoche puede ser apenas la primera página de una historia mucho más grande.
