(BUENOS AIRES).- Boca definió la lista de convocados para el partido ante Vélez con tres bajas sensibles y la incorporación de Enner Valencia como gran novedad. Carlos Palacios, Tomás Belmonte y Adam Bareiro quedaron descartados por distintas lesiones, mientras el delantero ecuatoriano se perfila para sumar sus primeros minutos con la camiseta xeneize.
Las bajas que sufre Boca
Carlos Palacios arrastra una molestia muscular que ya lo había dejado afuera en compromisos recientes y lo margina del duelo ante el Fortín. El chileno venía siendo considerado dentro de la rotación del equipo que conduce Rodolfo Arruabarrena.
Tomás Belmonte sufrió un esguince de tobillo que le impide estar disponible. El volante, que había sumado minutos en partidos recientes, deberá esperar para volver a la consideración del cuerpo técnico.
Adam Bareiro, por su parte, continúa con problemas físicos que lo marginan de la convocatoria. Su ausencia es especialmente sensible porque Boca pierde una referencia de área en un momento donde el gol no sobra. La baja del delantero paraguayo se suma a otros inconvenientes que el plantel viene arrastrando en la zona ofensiva.
Valencia, la carta para cambiar el ataque
Ante este panorama, todas las miradas apuntan a Enner Valencia. El atacante, de 36 años, llega para aportar jerarquía y soluciones inmediatas en un puesto donde el equipo necesita respuestas urgentes. Su experiencia internacional y capacidad goleadora lo posicionan como una alternativa fuerte para un ataque que viene golpeado en las últimas semanas.
Todavía resta definir si será titular o irá al banco, pero su sola presencia ya modifica el escenario para Arruabarrena. Boca suma experiencia, liderazgo y una variante distinta en ataque, algo que el entrenador venía reclamando en el mercado de pases.
La llegada del ecuatoriano coincide con un momento de recambio dentro del plantel, donde varios juveniles y refuerzos empiezan a ganar terreno ante las lesiones y la seguidilla de partidos. Boca afrontará el duelo ante Vélez con un equipo condicionado por las bajas, pero con la expectativa renovada.
El partido no solo será importante por los puntos, sino también como termómetro del nuevo Boca que intenta construir Arruabarrena, entre ausencias, refuerzos y la presión constante de competir en todos los frentes. El xeneize sabe que necesita sumar y empezar a consolidar una idea en un semestre que exige resultados inmediatos.
