(BUENOS AIRES).- “Lo queremos”, aseguró Juan Román Riquelme sobre el juvenil que despertó el interés de Bayer Leverkusen, aunque el club todavía no presentó una oferta formal. Leonel Flores suma dos goles en nueve encuentros de Primera y Boca sostiene su decisión de no desprenderse de una de sus apariciones surgidas de las inferiores.
Leonel Flores tiene 19 años y se desempeña como extremo derecho, aunque también puede ocupar las posiciones de 7, 9 u 11. En la Reserva de Boca disputó 51 partidos oficiales, marcó 19 goles y dio cinco asistencias. El salto a Primera lo ubicó entre los juveniles que empezaron a ser observados por clubes del exterior, con una producción que acompañó su crecimiento dentro del plantel profesional.
El contrato de Leonel Flores con Boca se extiende hasta diciembre de 2029. El juvenil firmó su primer vínculo profesional a comienzos de 2025, después de avanzar desde las divisiones inferiores hasta el equipo principal. Rodolfo Arruabarrena lo promovió, le dio lugar en la máxima categoría y pretende seguir contando con él, mientras Riquelme no quiere perderlo. Esa vigencia contractual refuerza la posición del club frente al interés europeo.
Bayer Leverkusen manifestó su interés con una frase breve: “Nos gusta”. El club sigue de cerca al atacante, pero hasta el momento no formalizó una propuesta por su pase. La falta de una oferta concreta mantiene el escenario sin cambios: Boca busca conservarlo y Arruabarrena cuenta con él para continuar su desarrollo en Primera.
Mauro Zárate fue consultado sobre a quién elegiría entre Flores y Tomás Aranda, otro juvenil de Boca seguido por clubes europeos, y se inclinó por el primero. “Si me tengo que quedar sí o sí con un solo jugador me quedo con Leonel Flores. Lo veo más punzante, más desequilibrante.” Aranda, mediocampista ofensivo, tiene una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares. Leandro Paredes también había destacado a Flores cuando jugaba en Reserva: “hay un chico en la Reserva que se llama Leo Flores, que también es muy bueno”.
De La Cava a la Primera de Boca
Leonel Flores se crió en La Cava, en el barrio de Beccar, y dio sus primeros pelotazos en la sociedad de fomento El Zorzal de General Pacheco. A los cinco años ya llamaba la atención con sus definiciones de chilena, al punto de que delegados rivales le pedían el DNI para comprobar su edad. Más tarde jugó al baby fútbol en Ballester Centro y Barrufaldi, donde fue campeón junto a Tomás Aranda.
Ramón Maddoni lo llevó al Club Parque antes de su llegada a Boca. En 2013, Flores participó de una prueba en Casa Amarilla y quedó fichado para la cantera después de una sola práctica, tras la evaluación de Diego Mazzilli, Horacio García, Hugo Perrotti y el Muñeco Madurga. Después de ganar la vuelta olímpica con la Séptima División, saltó directamente a la Reserva y luego al plantel profesional.
