(BUENOS AIRES).- Boca ya ofreció cuatro millones de dólares por el 80 por ciento de los derechos económicos de Matías Galarza, pero todavía falta el acuerdo con Talleres para que el mediocampista se convierta en refuerzo. La negociación sigue abierta y Ezequiel Sosa indicó que las partes avanzan “a contrarreloj”. Galarza ya le manifestó a Andrés Fassi su deseo de pasar al equipo de Rodolfo Arruabarrena.
La propuesta formal contempla cuatro millones de dólares por el 80 por ciento de los derechos económicos del jugador. Talleres está dispuesto a negociar, pero Andrés Fassi pretende seis millones de dólares, una cifra que coincide con la cláusula de rescisión del contrato del mediocampista. Esa diferencia económica es el punto que deben resolver los clubes.
Matías Galarza quiere aprovechar la posibilidad de llegar a Boca y ya habría dado su aprobación para concretar el pase. El futbolista le comunicó su intención a Fassi, por lo que su postura no representa un impedimento para la operación. El obstáculo está ahora en que Boca y Talleres encuentren un punto de acuerdo por el monto y la proporción de los derechos.
El permiso especial de Boca para incorporar a un futbolista del fútbol argentino vence este lunes 14 de septiembre. La autorización fue otorgada después de la lesión de Tomás Aranda y le permitió al club volver a moverse en el mercado. Por ese motivo, la negociación por Galarza debe definirse dentro de un plazo reducido.
Rodolfo Arruabarrena ve con buenos ojos la llegada del volante de Talleres. La salida de Kevin Zenón dejó una variante menos para el mediocampo y Galarza aparece como una alternativa para reforzar esa zona. La incorporación depende de la negociación entre Juan Román Riquelme y Andrés Fassi, los dirigentes que deben cerrar las condiciones del traspaso.
Omar De Felippe conoce la situación del mediocampista y preferiría conservarlo en el plantel cordobés. Después del triunfo ante Unión, el entrenador de Talleres expresó: “Me gustaría que se quede y contar con él, pero si resuelve con la dirigencia que se tiene que ir, es su futuro”. Galarza tiene contrato con el club hasta diciembre de 2028 y es una pieza importante para el equipo.
Boca ya había intentado incorporar a Galarza en 2024, cuando el jugador todavía pertenecía al Genk de Bélgica, pero aquella negociación no llegó a buen puerto. Ahora el escenario cambió: el mediocampista está en Talleres, quiere pasar al equipo de Arruabarrena y la oferta ya fue presentada. El próximo paso es que los clubes resuelvan la diferencia entre los cuatro y los seis millones de dólares antes del vencimiento del permiso. La definición también establecerá qué porcentaje de los derechos económicos quedará en manos de Boca y cuál conservará Talleres.
