(BUENOS AIRES).- “Me imagino lo duro que debe ser para ella hacer lo que está haciendo. Se debe desgarrar por hacer esto”, dijo Marina Calabró durante Primicias Ya. Marina Calabró se quebró en vivo al hablar de la decisión de Tini Stoessel de auditar el manejo de su carrera y su patrimonio por parte de su padre, Alejandro Stoessel. La cantante habría encargado la revisión para analizar los años en que estuvo bajo la administración de su padre.
Las conclusiones mencionadas plantearían preocupación por el manejo del negocio y la necesidad de determinar si en el pasado pudo haber existido alguna irregularidad, de la cual Tini sería ajena. Ese planteo llevó a la conductora a reflexionar sobre lo que significa para una hija tomar una decisión semejante contra su padre. Sus compañeros advirtieron que Marina se había emocionado hasta las lágrimas durante la emisión de Primicias Ya.
Marina Calabró puso el foco en el vínculo familiar y en la dimensión que tiene para una hija pedir una revisión de las cuentas de su propio padre. “¿Sabés lo que es para una hija encargar una auditoría a tu viejo? Y decir que tenés dudas de si no cometió ilícitos en el manejo de tu carrera y de tu guita”, dijo Marina Calabró. Con esa pregunta, describió el conflicto desde el impacto que podía tener sobre la relación entre ambos.
Marina Calabró también puso el foco en lo que la situación podía significar para un padre. “¿Y sabés lo que es para un viejo? Ir a acostarse en la cama y no cerrar los ojos porque no sabés qué vas a hacer mañana. Porque en la heladera no tenés guita y porque no tenés un peso. Porque no tenés futuro, porque tus hijos crecen y no tienen lo que vos querés darle. Eso también es angustia. Eso es tristeza”, sostuvo. Después resumió su mirada: “Las dos partes forman parte de una familia. Y para eso está la familia. Están los fuertes y están los débiles”.
El recuerdo de Juan Carlos Calabró apareció cuando sus compañeros notaron que Marina lloraba. “No quiero llorar. Recordar a mi viejo siempre es llorar”, dijo Marina Calabró. Juan Carlos Calabró, su padre, murió en 2013. La conductora explicó que los asuntos vinculados con padres e hijas tienen un efecto especial en ella y que suelen despertarle impotencia y bronca.
Los temas de padres e hijas también llevaron a Marina a cuestionar las dificultades para reclamar judicialmente lo que una persona considera propio. “Lo que me pasa es que todos los temas que tienen que ver con padres e hijas me movilizan. Y también me dan como mucha impotencia y mucha bronca porque tengo una cosa de justiciera”, afirmó. Después agregó: “Hay cosas que me parecen tan obvias y tan evidentes. Y no puedo creer que sean tan difíciles de pelear en la Justicia. O que uno se tenga que calzar los guantes e ir a la Justicia para reclamar lo propio y lo obviamente propio. Entonces me da como esa bronca e impotencia por la impunidad de todo esto”.
Marina Calabró aclaró que el llanto no expresaba angustia ni drama, sino una reacción ligada a su sensibilidad y a lo que le generan estos vínculos. “Igualmente lo que les digo es emoción. Pero en el fondo es lindo. No es angustia, no es drama. Lloro porque soy así, sensiblona y llorona, ya me conocen”, explicó. Luego cerró su intervención con una definición sobre el conflicto: “Estoy del lado de Tini en esta historia. Nada más”.
