ESPECTÁCULO

De la pobreza al éxito: la historia de resiliencia de Martín Cirio

 

El creador de contenido se quebró en PH, Podemos hablar

 
Martín Cirio
Martín Cirio

(BUENOS AIRES).- «Ojalá que esté muerto», confesó Martín Cirio en PH, Podemos hablar al revivir el fallecimiento de su padre, un ingeniero mecánico que murió a los 57 años tras sufrir una hemorragia en el baño de su casa. El creador de contenido, que hoy llena teatros y prepara su show en el Estadio de Huracán, se quebró al contar el trauma que lo persiguió durante años y cómo la crisis de 2001 hundió a su familia en la pobreza y el alcoholismo.

Criado en Parque Patricios, Cirio recordó que su padre cayó en una depresión profunda cuando la economía familiar se derrumbó. «Teníamos muy poca plata… teníamos 10 pesos por día y de esos iban cuatro en vino y cigarrillos de él», detalló. Con apenas 14 años, se convirtió en el sostén emocional de su madre y aprendió a reprimir el llanto. «Yo lo castigaba mucho con ‘salí a laburar’… en esa época no se hablaba de depresión, entonces yo pensaba que era como un vago que tomaba vino todo el día», explicó.

La muerte de su padre llegó de madrugada, a las 3 de la mañana. El hombre pidió agua y Cirio fue a buscarla: «Él empieza a decir ‘Agua, agua, agua’ y yo voy a buscar el agua a la cocina. Y cuando vuelvo se estaba desangrando». Ese episodio dejó en el influencer una culpa que cargó por años, materializada en el pensamiento íntimo que confesó ante las cámaras. Su padre nunca tuvo acceso a tratamientos de salud mental por falta de recursos.

El «infierno» de la cancelación y el exilio

Tiempo después, ya instalado en la fama, Cirio enfrentó una acusación de apología a la pedofilia basada en tuits viejos y otros fraguados, que él atribuye a una campaña orquestada por sus críticas a la clase política. «A mí me intentaron meter preso… fue terrible», sostuvo. La causa judicial lo empujó a un exilio forzado en Turquía, sin dinero y con miedo constante: «Tuve pensamientos suicidas… no iba ni al supermercado, tenía miedo de salir». En Estambul, debía usar barbijo y capucha para no ser reconocido.

En ese pozo, Martín Cirio resignificó la historia de su padre y encontró un motivo para no quebrarse. «Entendí realmente lo que él vivió… y dije ‘yo no voy a terminar como mi viejo, no voy a terminar deprimiéndome'», relató. Aunque la Justicia lo sobreseyó, el estigma social le dejó una marca que define con crudeza: «No importa la verdad, la gente lo cree».

En medio de la soledad, Cirio destacó el respaldo de Yanina Latorre, quien lo ayudó a nivel legal presentándose como testigo y le dio un consejo determinante: «Redoblá la apuesta». Agradeció también a su comunidad de seguidores por haberle «salvado la vida» al llenar los teatros cuando sentía que el mundo lo odiaba.

Hoy, con dos Movistar Arena agotados y el desafío de Huracán en el horizonte, Martín Cirio mira atrás y reconoce que el tiempo acomodó las piezas. Su historia de resiliencia, anclada en la tragedia familiar y en una cancelación que casi lo quiebra, quedó expuesta sin filtros en el programa de Andy Kusnetzoff.