(BUENOS AIRES).- “evalúa ofertas muy jugosas entre Sudamérica y México”, señaló Fabrizio Romano al describir el escenario del delantero argentino, que permanece sin club desde el 30 de junio, cuando quedó libre del Galatasaray. Mauro Icardi podría convertirse en refuerzo de San Pablo para enfrentar a Boca en los cuartos de final de la Copa Sudamericana, aunque el interés todavía no se transformó en una incorporación confirmada.
El delantero argentino de 33 años trasladó sus pertenencias de Estambul a Italia, un movimiento que fue interpretado como una señal sobre sus intenciones para la próxima etapa. La negociación más avanzada fue con la Lazio, que ofreció 2,5 millones de euros por temporada, pero las partes no llegaron a un acuerdo. Mauro Icardi tiene la ficha en su poder, una condición que aparece como una ventaja para cualquier operación.
La Fiorentina aparece como otra alternativa europea y tiene a Icardi en carpeta como posible reemplazante de Moise Kean, cuya transferencia al Como está próxima a concretarse. Fabio Paratici, director deportivo del club florentino, ya había intentado llevarlo a la Juventus en el pasado. Si la operación avanza, el rosarino compartiría plantel con Franco Mastantuono, cedido por el Real Madrid, y competiría por el puesto con Mateo Pellegrino. El equipo de Florencia disputará la Liga Conferencia de la UEFA, pero no la Liga de Campeones, una diferencia respecto del torneo que Mauro Icardi pretendía jugar.
Olympiacos de Grecia recibió un rechazo y Besiktas fue descartado entre las opciones que no prosperaron. El Como, que jugará la próxima Liga de Campeones y donde actúa el argentino Nico Paz, también apareció en el radar de Icardi sin que hubiera una concreción. Betis fue mencionado como posible destino, mientras que Vasco da Gama realizó un sondeo y el nombre del delantero comenzó a sonar en San Pablo.
La lesión de Calleri abrió la posibilidad en San Pablo
Jonathan Calleri sufrió una lesión en el tobillo izquierdo durante la derrota 1-0 de San Pablo ante Chapecoense por el campeonato brasileño y debió abandonar el campo a los 31 minutos. El delantero quedó en duda para la serie contra Boca y todavía se esperan estudios para establecer el alcance exacto de la lesión. Las primeras estimaciones hablan de una recuperación de entre dos y cuatro semanas, un plazo que podría dejarlo afuera de ambos partidos.
La ida de los cuartos de final está prevista para la semana del 9 de septiembre en La Bombonera y la revancha se jugará siete días después en el Morumbí. Por los tiempos estimados para Calleri, Mauro Icardi podría aparecer como una alternativa para reemplazarlo en la serie ante Boca. La posibilidad fue considerada como un golpe de efecto, aunque el aspecto económico es una de las principales dificultades: el argentino percibía 10 millones de euros por temporada en Turquía. La llegada sin contrato vigente juega a favor de la operación, pero no elimina el obstáculo financiero.
El vínculo con Galatasaray terminó después de una oferta de renovación por un año y una rebaja salarial del 50%. Icardi confesó ante su entorno que “no merecía lo que le hicieron” y que estaba “muy decepcionado con el presidente y el entrenador”. En el club turco cerró su ciclo con 77 goles, 25 asistencias y seis títulos de liga en 134 partidos, pero se fue sin publicar un mensaje de despedida. San Pablo deberá decidir si avanza formalmente mientras espera los estudios de Calleri; Boca sigue con atención los movimientos de su próximo rival en la Sudamericana.
