(BUENOS AIRES).- “Los jugadores que vienen son bien recibidos y los que se van, se van por la puerta grande”, sentenció Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, al recibir a Maxi Salas en Mendoza. El delantero dejó River después de semanas de conflicto y se incorporó a la Lepra a préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra de 4 millones de dólares por el 50% de su ficha.
Maxi Salas no podrá enfrentar a River cuando el Millonario reciba a Independiente Rivadavia el 6 de septiembre por el Torneo Clausura. El club de Núñez incluyó en el acuerdo una cláusula que le impide jugar ese partido, la misma condición que ya aplica para Ian Subiabre en Tigre, quien tampoco sumará minutos este sábado en Victoria.
River había comprado a Maxi Salas a Racing en 2025 por 8 millones de euros netos, cerca de 9,5 millones de dólares con impuestos y gastos incluidos. En los últimos meses el delantero entrenaba apartado en el predio de Cantilo junto a otros jugadores borrados del plantel, una situación que el propio futbolista cuestionó con dureza.
“Por decisiones extra futbolísticas que todos saben se tomó la decisión de apartar jugadores que son del club, no comparto la decisión que se tomó”, dijo Maxi Salas. Y agregó: “No está bueno estar encerrado en un contenedor. A nadie le sirve que estemos encerrados ahí”. También apuntó a la frialdad del procedimiento: “Nos llamó un día antes de la pretemporada Pablo Longoria, que mañana no teníamos que presentarnos, que volviéramos la semana que viene. Todo fue por teléfono”.
Maxi Salas se mostró especialmente dolido con la manera en que el club manejó la situación. “Estoy enojado, se nos trató muy mal, creo que no merecíamos terminar así, apartados”, señaló. Respecto al técnico Eduardo Coudet, indicó: “Me hubiera gustado que Coudet nos dijera lo que pasó”. Sin embargo, acotó que no le guarda rencor a la hinchada: “Si le meto un gol a River no lo gritaría. Le tengo respeto a la gente, lo que pasó es extrafutbolístico”.
En Mendoza, la bienvenida fue muy distinta. Vila contó que vio a Maxi Salas “feliz, contento, con muchas ganas de jugar”. Y trazó una comparación con el trato recibido en Núñez: “Acá Maxi tiene la oportunidad de brindarse en muchas competencias. Si tiene ganas de jugar, va a tener donde. Cada club tiene su metodología, su historia, su forma de pensar”.
Vila remarcó la filosofía de la institución cuyana: “Los jugadores que vienen son bien recibidos y los que se van, se van por la puerta grande”. También elogió las características del refuerzo: “El hincha lo va a comprar rápidamente por el estilo de juego que tiene, porque pelea todas las pelotas como si fueran la última. Ese es el jugador que le gusta al hincha de Independiente”.
Maxi Salas se suma a un plantel que tiene la Copa Libertadores como gran desafío del semestre. La cláusula que le impide actuar el 6 de septiembre ante River deja en claro que el Millonario, al menos en lo contractual, no quiso dejar nada librado al azar.
