(BUENOS AIRES).- “Estoy muy enojado con River, nos trataron muy mal”, disparó Maxi Salas en sus primeras horas como jugador de Independiente Rivadavia, tras ser cedido a préstamo por un año sin cargo y con una opción de compra de 4 millones de dólares. El delantero rompió el silencio y apuntó contra la dirigencia y el manejo del club en la decisión de marginarlo del plantel profesional.
“La decisión fue de arriba, no del técnico”, aseguró Maxi Salas, que no responsabilizó directamente a Eduardo Coudet pero sí a la cúpula de River. Reveló que el director deportivo Pablo Longoria les comunicó la medida por teléfono un día antes del inicio de la pretemporada. “Longoria nos llamó y nos dijo que no teníamos que presentarnos con el plantel, fue por teléfono”, relató el atacante.
El delantero detalló la soledad que vivieron los apartados en el predio de Cantilo. “El único que fue es Leo Ponzio el primer día y algunos otros días y después no fue más nadie”, contó Maxi Salas, y agregó que ningún otro dirigente se acercó a verlos. Sobre Longoria, precisó que fue una sola vez y que “lo único que hizo es hablar con Mati Viña, es lo único que hizo, hablar con él y nada más, y después ya no lo vimos más”. Esas ausencias, para Salas, reflejaron los “malos manejos” que denunció.
“No está bueno estar encerrado en un contenedor. A nadie le sirve que estemos encerrados ahí. Si llegabas todos los días enojado a Cantilo te querías pegar un tiro”, describió el delantero sobre las semanas en las que los marginados se entrenaban en un container sin vestuarios. “En los últimos dos meses no me sentí jugador”, reconoció Maxi Salas, que acumuló 37 partidos, 7 goles y 2 asistencias en River.
Aunque insistió con que la salida no la definió el entrenador, el correntino cargó contra Coudet por dos motivos. “Me hubiese gustado que Coudet nos dijera lo que pasó”, lamentó. Y en lo futbolístico fue lapidario: “Jugué un solo partido en mi posición”. Sin excusarse por su flojo nivel, aclaró que rinde más cómodo por afuera, como lo utilizaba Marcelo Gallardo, que como centrodelantero.
Las declaraciones de Maxi Salas encendieron el escándalo en torno a los catorce jugadores que River apartó el 16 de junio, entre ellos Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Matías Galarza Fonda, Giuliano Galoppo y Kevin Castaño. El delantero de 28 años fue el primero en exponer las formas de una reestructuración que, según sus palabras, trató a los futbolistas sin considerarlos personas.
Ahora Salas buscará reinventarse en Independiente Rivadavia, que además del torneo local disputará la Copa Libertadores. “Vengo a jugar y a demostrar la clase de jugador que soy, que realmente estoy vivo”, afirmó. El 14 de septiembre visitará el Monumental y, ante la posibilidad de un gol, aseguró que no lo gritará: “Ante todo soy muy respetuoso”.
