(BUENOS AIRES).- “Si le meto un gol a River no lo gritaría. Le tengo respeto a la gente, lo que pasó es extrafutbolístico”, expresó Maxi Salas días atrás al romper el silencio sobre su salida de River. Ahora, ya como refuerzo de Independiente Rivadavia, el delantero no tendrá la chance de poner a prueba esa promesa: el préstamo incluye una cláusula que le impide jugar contra el Millonario.
La condición, revelada en las últimas horas, establece que Maxi Salas no podrá enfrentar a River con la camiseta de la Lepra mendocina. El encuentro entre ambos equipos por el Torneo Clausura está programado para el 6 de septiembre en el Monumental. Se trata de la misma cláusula que el club de Núñez impuso en la cesión de Ian Subiabre a Tigre: el juvenil tampoco sumará minutos este sábado en la visita a Victoria.
Maxi Salas se marcha a préstamo por un año, sin cargo, y con una opción de compra fijada en 4 millones de dólares por el 50 por ciento de su ficha. River había desembolsado cerca de 9,5 millones de dólares para comprarlo a Racing apenas doce meses atrás. Su rendimiento no fue el esperado y la dirigencia lo apartó del plantel profesional.
El descargo de Salas
Antes de viajar a Mendoza, el delantero apuntó contra la dirigencia riverplatense por las formas de su salida. “Por decisiones extra futbolísticas que todos saben se tomó la decisión de apartar jugadores que son del club, no comparto la decisión que se tomó”, sostuvo. Y añadió: “Más allá de futbolistas somos personas”. En un descargo cargado de bronca, reveló que la comunicación del apartado fue un día antes de la pretemporada y por teléfono. “Nos llamó un día antes de la pretemporada Pablo Longoria, que mañana no teníamos que presentarnos, que volviéramos la semana que viene. Todo fue por teléfono”, detalló Salas, quien también cuestionó la falta de diálogo con el entrenador Eduardo Coudet.
En la vereda opuesta, Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, le dio una bienvenida a Maxi Salas con un mensaje que marcó diferencias con el Millonario. “Recién llego a Mendoza y estuve con él. La primera vez que lo vi. Lo noté feliz, contento, con muchas ganas de jugar. Sonriente”, contó Vila.
El mandatario de la Lepra profundizó la comparación: “No hemos tenido ninguna circunstancia parecida, pero cada uno tiene su estilo. El nuestro es este. Los jugadores que vienen son bien recibidos y los que se van, se van por la puerta grande”.
Vila se mostró confiado en el rendimiento de Maxi Salas y en lo que puede aportar al equipo que afronta la Copa Libertadores. “Salas le va a dar prestigio a Independiente y muchas satisfacciones. Es un gran jugador. El hincha lo va a comprar rápidamente por el estilo de juego que tiene, porque pelea todas las pelotas como si fueran la última”, cerró. Por ahora, el delantero se enfoca en su nuevo ciclo; el cruce con su pasado riverplatense quedará postergado, al menos, hasta que expire la cláusula.
