(BUENOS AIRES).- Mourinho eligió el esquema 4-2-3-1 para Real Madrid durante la pretemporada y señaló a Vinicius, Bellingham, Diomande y Mbappé como las piezas ofensivas que busca potenciar. El equipo cerró la preparación invicto, con cinco triunfos y un empate en seis amistosos. Además, mantuvo el arco sin recibir goles durante los últimos 243 minutos.
El 4-2-3-1 le permite al entrenador reunir a sus principales futbolistas ofensivos y sostener una estructura equilibrada en el mediocampo. La fórmula todavía no pudo aplicarse con todo el potencial previsto porque el cuarteto elegido no compartió cancha durante la preparación. Las modificaciones fueron necesarias por las distintas situaciones físicas y los tiempos de incorporación de varios jugadores. El sistema fue la base de las pruebas, aun con un plantel que Mourinho no pudo tener completo durante toda la pretemporada.
Vinicius, Bellingham, Diomande y Mbappé aparecen como las grandes apuestas ofensivas de Mourinho para esta etapa. El entrenador busca que ese grupo concentre buena parte del talento de ataque disponible, aunque todavía no pudo observar su funcionamiento conjunto. La falta de una prueba con los cuatro futbolistas no impidió que el 4-2-3-1 se convirtiera en la primera señal táctica de la preparación.
Eduardo Camavinga y Federico Valverde tuvieron protagonismo durante la pretemporada, mientras que Bernardo Silva fue probado en diferentes posiciones. El mediocampo aún presenta interrogantes porque Mourinho debe definir cómo distribuir funciones y minutos entre las alternativas disponibles. Aurélien Tchouaméni y Thiago siguen afectados por lesiones y el técnico espera recuperar a ambos para completar sus opciones. La presencia de Bernardo en más de un sector le dio al entrenador otra variante para armar la zona central.
Las lesiones de Éder Militão y Raúl Asencio obligaron a Mourinho a probar distintas combinaciones en la defensa central. Antonio Rüdiger, Dean Huijsen e Ibrahima Konaté fueron algunas de las opciones utilizadas en la zaga. Carreras ganó protagonismo en el lateral izquierdo ante las ausencias de Cucurella y Mendy. Trent Alexander-Arnold y Dumfries se repartieron los minutos en el lateral derecho, mientras la necesidad de mover piezas alcanzó a distintos sectores de la línea defensiva.
Thibaut Courtois continuó como dueño del arco de Real Madrid y no dejó dudas en ese puesto. Detrás suyo y en otros sectores del campo, varios jugadores aprovecharon los minutos para competir por la confianza del entrenador. Arda Güler, Brahim Díaz y Endrick estuvieron entre quienes aprovecharon sus oportunidades y quedaron en consideración para la primera rotación. La administración de una plantilla cargada de talento será otra tarea para Mourinho, porque no todos tendrán un lugar desde el comienzo. La preparación también estuvo marcada por su insistencia en el sacrificio colectivo, la presión y el trabajo para el equipo.
El debut oficial frente a Espanyol estaba previsto para el sábado posterior al cierre de la pretemporada. Mourinho deberá convertir las pruebas de preparación en una formación competitiva cuando los puntos estén en juego. El entrenador todavía tiene que recuperar a los jugadores lesionados y resolver algunas competencias internas antes de definir la primera formación. El sábado marcará el comienzo oficial y permitirá medir cuánto de aquella estructura puede sostenerse en un partido por los puntos.
