(BUENOS AIRES).- La FIFA sancionó a Leandro Paredes con 10 partidos de suspensión por el incidente con Gavi en la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. La decisión fue tomada por la Comisión Disciplinaria de la FIFA y se aplicará únicamente en partidos de selecciones nacionales.
El cruce entre Paredes y Gavi ocurrió después del pitazo final en el MetLife Stadium, cuando España se consagró campeona del mundo. La tensión de una final que se extendió durante más de 120 minutos continuó en el cierre y derivó en varios enfrentamientos entre futbolistas de ambos equipos. Paredes también protagonizó un altercado con Eric García.
La FIFA abrió un expediente para revisar las imágenes y los informes vinculados con los incidentes. Después de varias semanas, el organismo comunicó las sanciones y estableció que la pena de 10 encuentros para Paredes es la más importante recibida por un jugador argentino por los hechos de la final. El mediocampista quedó como el principal castigado entre los integrantes de la Albiceleste alcanzados por la resolución.
La situación disciplinaria de Paredes había generado confusión en las primeras horas posteriores al partido. La expulsión que se había mencionado entonces no figuraba finalmente en el acta oficial del encuentro, pero la FIFA podía actuar de oficio a partir de los informes elaborados sobre lo ocurrido. Con ese procedimiento, el organismo avanzó sobre un episodio que no había quedado resuelto en el registro inicial del árbitro.
El expediente disciplinario se inició a partir de los hechos ocurridos durante o después de la definición del Mundial 2026. La revisión incluyó el material disponible sobre los cruces entre los futbolistas y permitió determinar las sanciones para los jugadores y miembros del cuerpo técnico involucrados.
Gavi recibió una sanción considerablemente menor a la de Paredes. El futbolista español, involucrado directamente en el cruce, fue suspendido por un partido debido a conducta antideportiva. La diferencia entre ambas penas reflejó la evaluación que hizo la FIFA sobre las responsabilidades atribuidas a cada protagonista del enfrentamiento.
Nahuel Molina también fue sancionado por los incidentes de la final y recibió siete partidos de suspensión. El procedimiento en su contra incluía dos cargos de agresión, uno consumado y otro en grado de intento, además de una acusación por conducta antideportiva. Roberto Ayala, integrante del cuerpo técnico de Lionel Scaloni, fue sancionado con tres encuentros, mientras que Thiago Almada recibió dos partidos por una infracción de conducta antideportiva.
Leandro Paredes podrá continuar disputando partidos con Boca porque la suspensión no alcanza a las competencias de clubes. Deberá cumplir los 10 partidos cuando vuelva a vestir la camiseta de la Selección Argentina, por lo que su ausencia afectará al conjunto nacional en el inicio del nuevo ciclo posterior al Mundial 2026. La resolución de la FIFA dejó definido el impacto disciplinario de aquella final y fijó el plazo que deberá afrontar cada sancionado.
