Todo lo que podía salir mal para Franco Colapinto sucedió en el Gran Premio de los Países Bajos. El argentino de Alpine llegaba con una leve esperanza de poder realizar un papel decoroso con un auto claramente en inferioridad de condiciones, pero el destino tenía un mal trago preparado para el argentino. La carrera de Zandvoort tuvo de todo. Una fecha de la Fórmula 1 que sorprendió de entrada con un duro golpe de Max Verstappen y una estrategia silenciosa pero contundente y eficaz de McLaren para devolverle la victoria a Lando Norris
El inicio de la carrera tuvo muchas situaciones que condicionaron el normal desarrollo del resto de la competencia. Cuando se arrimaban a la recta principal para cumplir con el primer giro, Max Verstappen perdió el control de su Red Bull y se estrelló contra el muro de contención quedando afuera de competencia luego de romper mucho su Red Bull. Ante esta situación Franco Colapinto fue sancionado luego por infringir el reglamento y superar a un auto con bandera amarilla. Fue una situación de suma confusión ya que luego del accidente de Verstappen se colocó bandera roja.
La segunda largada abría la esperanza de Colapinto que sufrió una fuerte sanción
La carrera se neutralizó obligando a los competidores a volver a los pits para esperar las ordenes de los comisarios deportivos para regresar a la pista y largar nuevamente la competencia. La grilla se confeccionó como se ubicaron al momento de pasar por la línea de sentencia. La sanción a Franco condicionó por completo el normal desarrollo de una carrera que parecía empezar a clarificarse para el argentino estando en el puesto 11 cuando debó cumplir con la sanción que lo llevó a la última posición.
Para el reinicio de la competencia, Kimi Antonelli aprovechó muy bien el nuevo inicio para saltar a la primera posición y así empezar a dominar. Detrás las peleas eran constantes y las condiciones de la pista mejoraban sensiblemente luego de una lluvia inicial que puso en aprieto a los pilotos y a los equipos. La lucha entre los equipos y los pilotos para tratar de aprovechar las consecuencias de una nueva largada fue variando a medida que pasaban las vueltas y los principales candidatos empezaba a poner en riesgo sus chances.
La competencia de Colapinto estaba sentenciada y todavía faltaba una segunda sanción
La parte final de la competencia era una verdadera lotería para tratar de identificar a un candidato firme. En medio de una cerrada lucha de estrategias, el único que podía marcar una diferencia sobre el resto era Lando Norris quien parecía entender los tiempos de la competencia en un circuito difícil y sin mayores lugares de sobrepaso. En esas condiciones y faltando algo mas de 15 vueltas, el auto de Oliver Bearman tuvo problemas y quedó a un costado del circuito lo que obligó a un virtual auto de seguridad y allí prácticamente se definió la competencia.
Mientras tanto Franco Colapinto deambulaba en el fondo de la grilla con una estrategia que lo obligó a ingresar a los pits por segunda vez para el cambio de neumáticos que lo hundió más en la final de la clasificación. Pero la historia todavía tenía un capítulo más. Franco sufrió una segunda sanción de 10 segundos por infringir una bandera amarilla y eso terminó de sellar un fin de semana para el olvido. Un auto fuera de ritmo, sin actualizaciones y con los errores propios que combinaron a la perfección para cerrar una fecha que parecía poder ser algo mejor, pero terminó con todo en contra.
El triunfo fue para Lando Norris y Colapinto cerraba un domingo para olvidar rápidamente
Al final ganó Lando Norris. El actual campeón del mundo logró imponerse en una difícil carrera. La competencia tuvo muchas alternativas que fueron variando a cada momento pero fue McLaren quien leyó mejor las circunstancias y logró llevarse la victoria de la mano de Norris quien se impuso sobre los dos Mercedes Benz que tuvieron en sus manos la posibilidad de quedarse con el triunfo, pero falló al final penando con la falta de ritmo equivocando la estrategia. Segundo fue Kimi Antonelli mientras que George Russell completo el podio quedándose con un sabor amargo por todo lo visto el sábado.

